Marca Valencia
Ahora está de moda hablar mucho de la marca España como parte de una campaña de recuperación del espíritu nacional. La cosa está chunga y debe estarlo más porque he visto anuncios de las grandes compañías que nos animan a ir a bares eligiendo un santo, creo que era San Bartolo que onomatopéyicamente suena a bar pero , no me lo nieguen, a algo que puede tener que ver con la bobería.
Mi abuela me cantaba canciones y recuerdo una de ellas que decía : “Bartolo tiene una flauta con un agujero solo” al tiempo de hacerme cosquillas y ,fíjate, aún me acuerdo y sonrío. Nada como las caricias y apretones de las abuelas a sus nietos. !Qué paciencia!”. Bien.
La marca es , sin duda muy importante para muchos y supone , en ocasiones, una garantía y por eso se esfuerzan en hacer encuestas y en valorar como piensa el personal de esta o aquella marca.
La otra noche en el programa Barómetro en el que ahora participo( es en Radio Nou y me toca los martes y lo digo por mi marca) José Luis Torró me preguntó sobre este asunto de la valoración de las marcas y yo, siempre un escéptico, que lo pongo todo en duda etc. le dije que en realidad eso de las encuestas es relativo y depende mucho de cuantos, quienes, dónde etc.
Sin embargo en ocasiones sí que estoy en condiciones de saber cuando la marca, en este caso la de Valencia, se pone en peligro. Anidaba yo- porque ir a la playa y acabar en un restaurante es un modo de anidar- cuando di en comer en uno de esos restaurantes que “luçen” mesas terraciteras y manteles blancos. Nada de particular: una ensalada, una paella discreta, un postre, un vino local , un café y al pedir la cuenta noté como mis carótidas insuflaban un rubor que muchos creerían consecuencia del Sol , bendito Sol, que me había rozado mi arrugada cara.
No es eso, no es eso. Era el atraco, era la escalada del abuso. Estaba claro que estos estimados amigos no sabían nada del asunto de la marca y menos aún de la marca Valencia. Buenos días.