A huevo
Me dice una amiga que empleo mucho la ironía, el trazo grueso. la pluma basta, en el comentario y que así se pierde parte del mensaje.
Es posible. Lo hago, suena a coartada esto aunque no lo es, porque creo que las críticas mediante estos mecanismos de acción comunicativa son menos agresivas e igualmente noticiosas.
Una vez leído y en su caso sonreído, la esencia de que aquel sujeto o aquella conducta son reprobables o que no parece prudente imitarlos es cristalina, a no ser que el lector haya pasado sobre ella sin leer o durmiéndose.
Es frecuente asociar los problemas de pareja a una cierta violencia en la relación, que puede ir desde la presión psicológica a la física y muchas veces la culpa la tiene el sexo y sobre el particular extraigo esta noticia para que se la tomen como quieran y yo digo que el tamaño sí importa
Según cuenta Hickman, (Tom Hickman en su libro God’s Doodle: The Life and Times of the Penis (Square Peg, 2012)“las investigaciones sobre testículos de un carácter más sociológico han deducido que los hombres con los testículos grandes son más tendentes a la infidelidad, y lo contrario sucede con aquellos que lo tienen pequeños”. Así, anima a mujeres y hombres que busquen una relación estable a invertir en un orquidómetro: un aparato que sirve para medir el tamaño de los testículos. Una vez más, , el tamaño sí importa.(Fuente: El Confidencial)
No me parece de recibo o no creo que sea una práctica habitual el pasarse una día o una mañana a la semana utilizando el orquidómetro y a partir de ahí determinar como de infiel va a ser el sujeto.
Mañana iré a una empresa de venta productos para uso quirúrgico y material sanitario y pediré el medidor.
No sé qué pasará pero me temo que ocurrirá como cuando mi querido y desaparecido amigo Ramón, ya con más de 65 años cumplidos, quisimos apuntarnos a un curso de vela en el Náutico de Valencia.
Nos imitaron el ruido de un motor diesel ( pom, pom, pom)y nos invitaron a pescar en vez de a surcar la mar océano.
La infidelidad no es una cuestión, de huevos o de tamaño, es una cuestión de amor y una manera de medirlo podría ser “sensu contrario” la fidelidad.
Ahora a partir de aquí se puede generar un debate sobre la monogamia, sobre el deseo de la mujer del otro e incluso si me apuran puede ser un debate que nos lleve a Rouco y a su sustituto o al o la sustitut@
del portavoz Camino , el látigo de los infieles y de los medios.
No creo que esto sea una cuestión de tamaño- Buenos días.