En Holanda también pasa
Llevo años
advirtiendo al respetable que las aglomeraciones son un riesgo para la
virtud. Ahí se puede sentir el como una mano amiga te toca tus partes y
cuando te vuelves el tipo está mirando hacia el cielo, como si
estuviera barajando un augurio procedente del vuelo de las aves.
Yo lo
llamaba y lo llamo “el palpaculs”y lo seguiré llamando pese a su mantra
repetitivo.
¿Es un invento que procede del Mediterráneo? ¿Es “la caló”
lo que determina la afición del respetable en el tocamiento de nalgas?
¿Es una moda importada por la vieja Italia? No sé.
Un ciudadano estaba
tomando imágenes de la visita a las calles de la localidad y en un
momento en el que la reina Máxima y el alcalde se paran a saludar a los
ciudadanos, el vídeo capta claramente cómo De Graaf le toca el trasero
a la reina.(fuente: veinte minutos)
Europa somos todos, pensó el
alcalde que se sintió claramente atraído por el trasero de la reina
Máxima y se dijo, digo yo: ¿Soy o no el alcalde de esta ciudad y aquí
tengo para mí que la carta blanca me ampara y puedo hacer unas palpadas
que luego negaré? Y lo ha negado aunque su mano deslizante bordeaban
claramente las flores que adornaban la falda Máxima.
Quién sabe si el
alcalde ha dejado ya de ser republicano, si fuera el caso. Ha sido
convencido , digo yo, por la solidez estructural de una reina
saludadora. Es la vida breve de las ideologías.
Ya digo que la multitud
es el oscuro destino del aficionado a la carne en directo. No ha habido
muchas posibilidades este 1 de mayo obreril y lleno de colas de gentes
queriendo llegar a la playa a plantar su sombrilla y llevar su nevera
con hielo, Vuelven los 60 y los bocatas de tortilla y los nenes jugando
a la pelota y tirándote arena a la espalda recién encremada por el amor
de tus amores.