Gao, Gigi y Stuart. Un trío de ases.
Es el caso que la Duquesa de Alba murió dejando sobre ella suspendida una cuestión que parece tener que ver con la Agencia Tributaria y algunos dineros en Suiza.
Eso de disponer de una cuenta en Suiza daba un cierto glamur al empresario y algunos apellidos ilustres de la burguesía local o menos local. Se ve que ahora la cosa tiene un cierto riesgo y se abre una panoplia de soluciones más amplias , más universales casi cósmicas.
O sea que parece que hay un señor que dicen que llama Gao de procedencia china y que operaba con una llamada trama hebrea ( ver el infidencia de hoy) que hacía que el dinero recorriera transversalmente , como la vuelta de la nave Victoria en su día, y volviera a las manos de la Srs. Stuart , o del llamado Gigi – un jinete que además de montar a caballo bien – generaba una plusvalía que acababa en las manos de Gao y luego, finalmente , llegaba a la meta del Sr. Gigi y todo eso sin accidente alguno.
Hoy parece que ha quedado a los pies de los caballos juntos a otros jinetes de la mano del caballo blanco que era el Sr. Gao.
Extraños compañeros de cama hace el metal.
Muerta la Sra. Stuart , imputado el Sr Gao y a la espera el Sr. Gigi es la Agencia Tributaria la que tiene que poner la quinta velocidad antes de que la cosa caduque.
Ahora son los herederos naturales , los hijos, quienes parecen debatir con el reciente viudo una “arreglito”. El Sr viudo se pide , dicen una cantidad mínima de 8 mil euros / mes para sobrevivir con cierta decencia y un piso donde llorar su viudez.
No vale la pena ser Duque consorte , o caballista o chino imputado. Mejor la sombra del anonimato e ir a Suiza a comer queso o a mirar de lejos el jardín de los rothschild unto al lago en Ginebra mirando bobamente como sube el agua del geiser que se han inventado y que sale del centro del lago (más o menos.
Se me acaba el papel y debería hablar de la dignidad del pobre. etc. pero será otro día