El marmolista -columna de hoy en Las provincias-papel
aunque bien mirado podría estar teniendo bastante guita y regularizarme de vez en cuando.
También te haces suizo y vas por allí de vez en cuando ; te das un paseo por Ginebra y te acercas a Berna a ver si el oso ese que tienen cerca de un puente y del río ( no doy nombres para que no se descubra y además es que no me acuerdo como se llama el puente y el oso , aunque a lo mejor el oso ya ha cascado y tienen otro que lo mantenían secreto; como es Suiza ya se sabe).
Luego cuando llevas la pastizara te preguntan a que te dedicas y lo dices o te lo inventas y seguro que aunque no sepas alemán o italiano o francés los de los bancos tienen hay alguien que habla español o catalán.
Digo lo de catalán porque me imagino que cuando en el ´94 , repito en el 94, llegó Pujol – entonces se había dejado la bandera que lo envolvía en la frontera porque “la pela es la pela” y yo lo comprendo, llegó Pujol decía con unos dineros -(a lo mejor una parte de la herencia de su señor padre , al decir del mismo o sea del Sr, Pujol ) y al preguntarle a que se dedicaba, el hombre con seny y todo dijo “marmolista”.
Normal y es que todo el mármol del suelo del aeropuerto de El Prat le había caído para ponerlo mediante una empresa familiar y todo , seguro, sin más que ajustarse a la ley de esas que otorgan concesiones, concursos y yo que sé cuantas garantías más.
Plus tard o sea más tarde , el Estado o sea usted y yo y sus vecinos contribuíamos a tener que cambiar el mármol porque el original puesto no terminaba de ir bien.
De manera que lo primero, además de tener los dineros a buen recaudo debajo del colchón nacionalista , es buscarse una profesión a ser posible que no sea demostrativa de la actividad. Marmolista o sea que se trabaja con mármol como la jeta del nominado. Vixca.