COSAS QUE ACONTECEN EN EL TRANSPORTE PÚBLICO
He leído la noticia sobre movilidad que ha presentado el edil Grezzi en forma de una guía y el apoyo que ha tenido por el alcalde de la ciudad. En ese trabajo se exhorta al empleo del transporte público en detrimento de los vehículos privados. Bien
Yo soy escéptico con algunas decisiones tomadas por el concejal en materia de itinerarios, cambios de paradas, desajustes en horarios de algunas líneas y lo he manifestado públicamente; sin embargo estoy de acuerdo con la estrategia de movilidad que presenta el folleto por cuanto se hace referencia al secuestro que los automóviles han hecho o están haciendo del espacio público en detrimento de peatones y de esos grupos de discapacitados, gentes de la tercera edad y niños jugando en la calle.
La política en marcha y anunciada de seguir en el camino de ir reformando practicas en cuanto al uso del vehículo privado me parecen acertadas.
No obstante los niños de hoy no tienen nada que ver con los niños que jugaban en la calle en el tiempo de Ribó y desde luego en el mío.
Hoy los colegios suelen disponer de patios donde ejercitar el noble arte del juego en equipo y desarrollar la sociabilidad en plena competencia y sin el riesgo de ser arrollados por conductores que, en ocasiones, son víctimas de sí mismos por distracción o quien sabe porque sustancias; ese ha sido el caso del vehículo perseguido por las fuerzas el orden estos días y que acabó frenado por bolardos en la puertas del cementerio por donde quería huir el conductor, rompiendo la paz del sacro lugar. ¿Qué habría pasado por la cabeza de ese conductor?
Volviendo a la movilidad. Si al plan que devuelva la ciudad a sus habitantes, le añadimos una política de limpieza máxima y el prestar más atención al excremento de los canes que todavía son objeto de olvido de muchos amigos de los perros, la ciudad se hará más habitable.
Al edil Grezzi habría que agradecerle su preocupación por los ancianos que son un objetivo, en ocasiones, de los ciclistas, muchos de los cuales deberían formar parte de equipos deportivos a juzgar por la velocidad y habilidad en el manejo de sus biciclos.
Si el Sr. Grezzi apoyado por el munícipe principal logra sus objetivos, yo seré el primero en felicitarle incluso mandándole una carta de elogios a cual más movible y declararé mi amor civil al hombre de Italia que ha venido a devolver a la ciudad sus aceras, sus calles llenas de niños, sus ancianos paseantes que en estando cansados podrán sentarse al Sol o a la sombra en bancos de madera rodeados de verdes plantas y respirando un mejor aire. ¿Quién no quiere eso? Que lo diga o que calle para siempre.
Mientras eso ocurre guardémonos de ser arrollados, de ser victimas resbalosas de aceras salpimentadas de detritus de origen animal o de baldosad bailonas y de nivel cambiante. Espero con ilusión el cambio.