España tendría que crecer el 4,2% hasta 2050
Eso nos han dicho.
El que yo no viva para el 2050 no es óbice para que yo señale aquí y ahora que España no va a crecer tanto como se necesita para que cobren, lo que sea, las pensiones los que lleguen a esa fase pensionable.
Pobres hijos nuestros. Con los salarios de ahora parece difícil ahorrar y plantearte un plan privado de pensiones, por mucho que aconseje el Sr. Rajoy. Seguro que él ya tiene un rinconcito.
No he calculado, por no sufrir fiebre, en cuanto supera su salario al de un mileurista.
La pensión se ha convertido ya en un objeto de deseo. Difícil de alcanzar
Esa fecha del 2050 y ese crecimiento es el que parece necesitarse para igualar las pensiones a la progresiva alza del coste de la vida.
El coste va a más y el ridículo 0,25 % que, mediante senda carta, nos ha anunciado la Sra. Bañez proclama con texto triunfalista, negro sobre blanco, que hay poco que rascar.
El coste de las cartas ya debe suponer la subida…pero claro de alguna forma lo tiene que comunicar. Si hubieran utilizado la TV pública hubiera sido eficaz y más barato, a lo mejor
Es evidente que el pensionista ha percibido, más allá de lo razonable, su perdida de poder adquisitivo y eso se nota cuando se hacen las cuentas y en pequeños montoncitos se van cubriendo virtualmente las necesidades y se dan cuenta que no terminan de poder comprar aquello que necesitan y surge el planteamiento de donde hay que tirar y nace la chispa del ya llorado Forges.
El dibujo (por cierto, porque hemos de llamarle comic aunque no cumpla exactamente la forma y contenido de los llamados comics) muestra en una viñeta a él con la bolsa de la basura en una mano y a ella sentada haciendo punto(o lo que usted quiera).
Él: me acompañas
Ella: No
Él: luego no te quejes de que no salimos
Sucede que los pensionistas son 9 millones, 9 millones de votos, por cierto, y tienen mucho tiempo por delante; – lo que es una ventaja porque se vive más y un inconveniente para los geniales estrategas gubernamentales, porque siguen cobrando.
Eso de salir a manifestarse es una distracción (habría que evitar el frío o el excesivo calor para no llenar las urgencias de la Seguridad Social) y satisface, a lo mejor, el deseo callado, reprimido de no poder haberse manifestado en otro tiempo pasado.
El asunto promete más noticias y desencadena cierto nerviosismo sobre la continuidad y no sirven los chistes sobre artritis, muerte súbita, envejecimiento paralizante.
El número de pensionistas crece y nuevas generaciones se unen a los que causan baja.