LA CASA INCOHERENTE
¿Se ha dicho todo sobre la casa de los Srs. Iglesias y Montero o Montero e Iglesias?
Es posible que no, aunque aceptemos que se ha dicho mucho y pocas de esas veces se ha dicho para bien; algunos han respirado con tranquilidad al decir que estaban muy contentos al observar que había habido un movimiento hacia ellos; lo decían porque se iban acercando al modelo burgués y eso podía servir para aminorar la fiebre de revolución- en todo caso verbal- de los mencionados.
Mi opinión sobre el acontecimiento es muy simple. Creo que cada uno puede comprarse lo que quiera mientras lo pueda pagar. Si a eso añadimos que ella ha declarado que desea cuidar y criar a sus hijos en un ambiente libre de contaminación, yo me deslizo por el abismo de lo sensible y digo que faltaría más y si además quiere resarcirse de una infancia menos saludable miel sobre hojuelas.
Sin embargo, sucede que, por el importe de la hipoteca, de un lado, y lo aireado políticamente por otro, observo que hay una incoherencia manifiesta.
Parece que el importe es excesivo si tenemos en cuenta que su trabajo no es fijo y que su sueldo pone en duda que puedan pagar el recibo mensual de la hipoteca y los gastos de mantenimiento. Extraña que hayan encontrado un banco capaz de asumir ese riesgo. Si alguien lo ha aceptado, ese alguien tiene que ser un “jefe” que espera recibir una contraprestación.
¿Y si ese alguien quisiera deliberadamente hundir el crédito político que ellos han empezado a perder?
Siempre pensando mal Carlos, me digo. Se ve que lees mucha novela de Le Carré y novela sobre conspiradores. (Por cierto, estoy volviendo a empaparme de las biografías de Maximiliano Robespierre – el incorruptible- y de su casi cuñado en su día el ministro de la Policía Fouché al que yo llamo el insumergible)
Otrosí – que diría alguien del foro al describir los hechos- se conocen de sobra los argumentos de esta pareja de Podemos los Srs. Montero e Iglesias en relación con la defensa de los okupas, de estar en contra de los desahucios y la contundencia máxima contra aquellos que compran propiedades cuyo desorbitado precio no alcanzaban a comprender y digo “alcanzaban”.
Surge pues la incoherencia.
Coherencia, del latín cohaerentia, es la cohesión o relación entre una cosa y otra. Lo coherente, por lo tanto, mantiene una misma línea con una posición previa. Si un hombre afirma que nunca se iría de su país y, a las pocas semanas, viaja para instalarse en el extranjero, habrá tenido una conducta incoherente (no coherente). (He consultado en un diccionario por si mi criterio no coincidía con lo entendido correctamente por incoherencia)
¿Puede uno ser incoherente? Si.
Solo hay que asumir las consecuencias, sobre todo si se trata de un personaje público o dos como es en este caso.
Supongo que ahora desaparecerán de su vocabulario político algunas expresiones dada su condición de pre o burgueses. Estaré atento. También puede ocurrir en la aparición de cierto lenguaje nuevo que permita seguir diciendo lo mismo, aunque su condición personal hay cambiado. Por cierto, voy a buscar entre mis papeles los discursos del viejo profesor Tierno Galván, en su día alcalde Madrid entre otras cosas. Recuerdo que decía que las promesas electorales estaban para no ser cumplidas…a propósito del “viejo profesor” no era tan viejo y eso da lo mismo para esta columna, lo digo solo por añadir un dato más que puede servir para reflexionar-.
A la que si he encontrado mayor es a la Reina de Inglaterra. ¿No?