Khashoggi 0 Navantia 10
Escribir es morir, sobre todo en el caso de las últimas noticias sobre el periodista saudí el Sr. Khashogi. Su cuerpo parece haber sido desmembrado y se dice, se comenta, se insinúa que alguien desde un micrófono fuera de Turquía dijo” traerme la cabeza del perro” y señalan que se refería a él.
Pese a que Alemania ya había vendido una importante cantidad de armamento valorado en unos millones de euros, ha dicho que de momento no vende más hasta que se aclare lo del periodista.
No acabaré el cortado que me estoy tomado cuando las fábricas alemanas terminarán de embalar nuevos pedidos para las tribus de la arena llena de petróleo.
Así que, por favor, menos lobos.
La novia sin casar que dejó en la puerta seguirá lamentando la pérdida del ilusionado mancha cuartillas.
El caso es que criticaba la política exterior del régimen. No puedo imaginar que hubiera perdido si lo hubiera hecho sobre la conducta gubernamental del interior.
En las horas anteriores a esta columna son más de 55 mil millones de dólares los que se han firmado en el encuentro que se ha dado en llamar el DAVOS del desierto.
Que vaya, creo, supongo, insinuó el Sr. Sánchez a explicar algo sobre la postura del Gobierno en torno a este asunto me parece una pérdida más de tiempo.
1.800 millones de euros y 6.000 puestos de trabajo para los astilleros son un argumento de peso específico.
El periodista ya no puede escribir panfletos. No tiene manos y dicen, creo, insinúo que tampoco cabeza.
Se habla poco sobre esto. Lo comprendo. Es menos arriesgado hablar de Terelu, de Belén o de Tamara y desde luego más rentable.
¡Ah! Parece que hemos firmado la segunda fase del tren en Arabia. Buen viaje.