INCOMPRENSIBLE
Voy a tratar de moderar mi columnismo rampante y así evitar disgustar al personal. Sin necesidad de leer el Kempis- Imitación a Cristo, librito que estuvo de moda hace algún tiempo y al que yo acudía cuando me sentía más inquieto en materia interior.
Siempre me he quedado con la máxima del autor que dice “In omnibus requiem quaesivi, et nusquam inveni nisi in angulo cum libro“(Por doquiera busqué la paz, sin hallarla más que en un rincón y con un libro)
Los tiempos han cambiado y yo también, por eso una búsqueda de paz interior puede estar en el camino de las cosas que nos pasan a nuestro alrededor y que pueden afectar a la colectividad.
Una forma de enterarte y participar es en la inmersión en los medios de comunicación y ahí encontrar datos que uno, en su profesión real y vocacional, tiene la obligación moral de ponerlo negro sobre blanco.
Leo y pongo en común que los dineros- del orden de 30 millones de euros que en su día regaló(donó) el Sr. Amancio Ortega para dotar de máquinas ultramodernas a algunos hospitales de la Comunidad, con objeto de mejorar en calidad y velocidad los diagnósticos relacionados en el traidor cáncer, todavía están por aplicar.
La burocracia municipal está suponiendo un freno para la instalación de la tecnología de diagnóstico por imagen que ha donado a la Conselleria de Sanidad la Fundación Amancio Ortega (dueño de Inditex y de las firmas vinculadas a textil Zara) en los hospitales públicos La Fe y el Clínico. Tras iniciar los trámites para poder realizar las obras de adecuación en las áreas de radiología de ambos centros, técnicos del Ayuntamiento de Valencia han puesto trabas con el argumento de que se carecía de licencia de primera ocupación.
Dicen que la Fe y el Clínico no tienen licencia de ocupación. ¿Qué adjetivo poner aquí? Creo recordar que ambos hospitales llevan funcionando algunos años y ahora “salen” con esto.
¿Mano negra? ¿Prevaricación? ¿Falta de decisión?
Me parece que para otros asuntos la velocidad es mayor.
Buscaré de nuevo la paz. Me voy a mi rincón y elijo un libro.
Voy a leer a Churchill a ver que dice.