LA CASCADA METASTÁSICA
papel y digital
Me ha costado encontrar un titulo a la columna para evitar pronunciar la palabra metástasis, porque es una cuestión que abre las puertas a muchos recuerdos personales y dolorosos y eso se debe evitar. ¿Si eso es cierto porque la usa usted?
La palabra de origen griego, compuesta de “meta” – “después” y “stasis” “acción de estar”. la aplico a la vista de cómo estando en la administración pública después suceden cosas que no estaban previstas e incluso negadas “a priori”. Es el caso del incremento de personal “adherido”,
Secuestro el concepto y lo aplico al estado de multiplicidad en la designación de cargazos, cargos y carguitos para “colocar” a los miembros que, con diversas etiquetas pertenecen a un partido o a otro de las coaliciones que se están formando.
Se está dando en la Administración local, en la Generalitat Valenciana y en otras Administraciones del resto de España. Un fenómeno de incremento sustancial de las plantillas de “enchufados a dedo” con el riesgo de iniciarse una especie de carrera que lleva de la interinidad a la interinidad misma, en una especie de bucle infinito tal que, en este momento, son los tribunales de Europa los que están atendiendo un recurso que trata de amparar a los 800 mil interinos que pululan en todo tipo de servicios.
¿Cómo es posible ese crecimiento de asesores? ¿No son los funcionarios conocedores de los mecanismos de la Administración? Abogados, economistas, técnicos superiores en el primer escalón y más , en el segundo y tercer escalón. Parece que debe ser una cuestión de confianza. Los nuevos representantes públicos salidos de las urnas no se terminan de fiar.
En el fondo se trata de comprar fidelidades para el futuro. Es un “per si acas” · Es política preventiva. Es la real politik.
Creamos una necesidad sobre el papel y ahora se prevarica “un poquito”, se hace en tiempos de verano, o sea ahora, momento en el que el personal sestea a calzón caído, entretenido en sus playas, en su monte o en su casa, y a la vuelta ya tenemos a un secretario, un subsecretario o un asesor más y luego nos vamos quejando de la financiación. ¿Y seguimos votando? Lla democracia.