HERMANOS RIVERA Y CASADO (papel y digital)
Se ve que los protagonistas no se entienden. Son antagonistas. Me refiero a los del titular y a los del intento de coalición que no cristaliza de momento. Unos no terminan de SUMAR y otros en vez de coalicionar, colisionan.
¿Por qué será? ¿Se casan o no se casan de una vez? ¡Que emoción o que tortura administrativolegal!
Los cuatro magníficos: Sánchez, Iglesias, Casado y Rivera y de postre el invitado de semi piedra, Abascal en una piña,
Todos nos están sodomizando durante meses y cientos o miles de proyectos están en el aire con la coartada de la investidura. Y eso que son hermanos de ideología política unos y otros. Tienen en común “un algo”. Todos sin excepción hablan de España y de los españoles. Somos propiedad privada de ellos y no conviene olvidarlo. ¿Sufren por nosotros? ¿Lloran por los rincones del Congreso buscando nuestra redención?
Tras denodadas y estériles luchas parlamentarias, los medios nos dicen que se han ido de vacaciones pagadas.
Dicen que han pensado. Casado se deja unos días una barba y se da cuenta que se parece a Alberto Garzón, el que dicen que es el líder de Izquierda Unida o el asesino del Partido Comunista según los viejos militantes, cuyos huesos crujen en el osario común del Valle, del que no terminan de sacar al otrora Caudillo de las Españas.
Succionado por el revolucionario del chalet, una “dacha” custodiada por los hijos históricos del Duque de Ahumada a tanto la hora, aunque sean extras. Pablo se relaja al Sol.
Rivera se recupera de si mismo y construye la coartada otoñal, mientras se arrulla bajo la melodía de Malu.
Verano todavía queda y la tormenta, a la que han llamado falsamente “gota fría” los no expertos en la física del tiempo, ha pasado.
Carmen Calvo se desgañita argumentando extrañas teorías programáticas e inventando estrategias para justificar el rumbo de la “Audaz”. Una salida que ni siquiera la Armada, dicen, ha anotado en su bitácora planetaria de ubicación de nuestros barcos de guerra.
Gila hubiera hecho su Agosto. Esto es un teatro de marionetas. Nos alegramos de que el emérito Rey, que es persona también para los republicanos y liberales, esté mejor-. Seguiremos