LO RELATIVO
Los que me leen de vez en cuando saben que le doy un valor relativo a las cosas y siempre cuando digo esto me acuerdo de la anécdota de un conocido humorista español que fue a ver a Enstein y se pasó con él una hora y al salir le preguntaron, los expectantes miembros de la “canallesca” ,que qué había aprendido y contestó . muy serio.Nada que todo es relativo.
Si. Sin embargo no es del todo cierto,diría yo.
Es relativo casi todo menos las cosas que a uno le atañen. Por ejemplo estos días tenía lo que mis amigos médicos califican como dolor neopatico, o sea que no se sabe, en general, el origen y gracias a algunos medicamentos se ha ido de momento. Ha pasado a ser relativo.
Pero hoy que es la gran día de la presentación y de las jaculatorias por la “novelita” que vengo ,hasta la fatiga angustiosa de quienes reciben mis notas, anunciando el evento ; que si en el Ateneo en la sexta planta, que si a las 19,15 o 30 ( digo lo de los quince minutos para darme tiempo a saludar, abrazar, besar y dar las gracias mil clásicas y en este caso reales) hoy, digo no tengo neopatico, lo que tengo es un dolor tipo contractura en los riñones, conforme se me mira a la parte izquierda de tres pares de cojo…y eso, lo afirmo rotundamnete, no es RELATIVO es REAL. Sería relativo si le pasara a otro.
Esa insolidaria expresión me lleva a pensar y casi comprender que a los políticos,por ejemplo, que dicen que nos representan se les da o importa una higa todo lo que le pasa al personal, al que consideran como RELATIVO.
Pero ah! collons( término coloquial breve,cotundente y venial) cuando se trata de su bolsillo, de su familia, de su salud la cosa no es tan RELATIVA y eso hace que yo lo comprenda, que casi les perdone y que, como es obvio y natural, me abstenga de creer en ellos y mirar las urnas como un deposito de egoismo concentrado y ponerme en situación de cierta abstención
Pero yo había venido aqui a hablar de mi libro,; mejor lo hago en la radio de Ramón Palomar y luego esta tarde.
A veces tengo la impresión de vender chorizos o mortadela, cuando en la Feria delLibro o por la calle alguienme pregunta:. Oye De que va tu libro!.
Me acuerdo finalmente de mi madre que cuando los vecinos le preguntaban por mi, al verme tan desarrollado, y en silencio claustral. ¿No habla? (yo ya tenía casi dos años y medio y no decia nada porque como el del chiste que no dijo nada hasta los 30 y se lo echaban en cara “hasta hoy todo perfecto) y mi madre decías que solo tiene cinco meses y la gente me miraba con miedo , como si fuera un monstruo.
Luego ha pasado el tiempo y ya ahora, en la ancianidad progresiva, muchos corroboran que aquello que me dijeron de “tener una perdigoná en el ala” podía ser cierto. Bah! Todo es relativo…menos el dolor de riñones. Nada. Voy a tomame un algo y hasta luego.