NADA ES INMUTABLE
Unos pendientes y un collar de esmeraldas que pertenecieron a Carmen Polo de Franco serán subastados en la casa Christie’s de Londres el próximo 27 de noviembre.
Es la misma telepatía la que me indujo a pensar que el día que removieron los restos mortales del otrora Caudillo hacia su nuevo destino en lo terrenal, de la familia, mayormente familiares indirectos, esposas de nietos, por ejemplo, coincidirían conmigo; de ahí lo de la telepatía, por suponer que empezaba una especie de diversificación de caudales procedentes de la liquidación de las joyas de la esposa de Franco.
Doña Carmen- conocida por el vulgo maledicente como Carmen “la collares” producía en los joyeros que visitaba una suerte de diarrea constante, desde el momento de conocer que había sido “elegido” para que la esposa se su Excelencia le girara una visita.
Se dice que alguien de El Pardo avisaba y sugería que se enviase luego la nota, de lo que había “mercado”, a la Casa y; algunas mentes y lenguas mordaces, que siempre existen, sugerían que algunos lo habían hecho y de las notas jamás tuvieron noticia.
El día 27 tengo trabajo y no puedo ir a Chistie a participar en la subasta y por tanto participar en la de los pendientes de 50.000 euros del ala y los 100 mil del collar (un collar que se puso hace tres años, Margarita Vargas, la mujer de Luis Alfonso de Borbón en una fiesta) una ausencia que me evita el hipotecar la casa.
Yo no iré pero nadie me niega que, a lo mejor, los joyeros o sus descendientes vayan a mirar y a navegar en la nostalgia para rememorar las anécdotas que sus padres, o abuelos, hayan contado a propósito de la posible visita de la esposa del entonces Caudillo.
La cosa está empezando y creo que se apresura. No vayan a caer en manos de algún comisario de la memoria histórica que, en nombre del Sindicato Horizontal de Piedras preciosas, las confisque.
Pueden utilizar como argumento algo parecido a lo que en su día, el inolvidable ex presidente D. José Luis Zapatero, dijo a tenor de la propiedad de la tierra, cuando señaló al viento como único propietario de la misma, produciendo en los terratenientes una urticaria que todavía les dura al ver el abrazo de Vergara que se han marcado los que no se podían ver hacer 100 horas.
Pon tus joyas a trabajar- se ve que ella le dijo a Alfonso de Borbón en una noche de amor reflexivo y proactivo.
He ido a mirar y a mí no me quedan joyas, se me han acabado; solo el anillo matrimonial y ayer un tipo en el aparcamiento me dijo, mirando el anillo: cuidado con el dedo que ese anillo le aprieta mucho y yo en plan chulo intenté quitármelo y si, era cierto, me apretaba mucho…pero al final pude quitármelo y miré al del aparcamiento en plan suficiente…pero de todas formas ese anillo no tiene precio. ¿Eh?. Muy buenas.