EN LA FRONTERA
Son las cuatro de la tarde de hace un par de días, me encuentro en un duerme vela televisivo presa del entusiasmo que me produce el abrazo de los Pedros; casi estoy por decidirme a encamarme, siguiendo las declaraciones de un prestigios investigados que promete más vida si hacemos una siesta de pijama y orinal, al estilo del procaz, a veces, Nobel Cela.
Cierto es que no todos podrán tomar la cama al asalto a esas horas, alguien tiene que seguir trabajando para garantizarme la pensión-con dineros que, por cierto, ya he puesto durante muchos años al servicio del, cualquiera que sea, régimen reinante a la sazón.
Suena el teléfono y es un amigo que me llama desde la frontera con Francia y me dice que lleva dos días allí y que no puede acercarse a una reunión que tenía en Lyon, que no puede llegar porque un escaso grupo de irredentos secesionistas tienen la carretera cortada y que tras él centenares de camiones esperan mientras las mercancías perecederas procedentes de Castellón Valencia, Alicante, Murcia, Almería etc. se van pudriendo
La nada se apodera del espacio y las gentes a este lado de la frontera ; al tiempo de oír su quejas por la inacción española y de Bruselas que no garantiza la libre circulación de personas y mercancía, me da noticia de la intervención contundente de la gendarmería francesa armada hasta los dientes, en sus vehículos, que usan gas pimienta.
Las barricadas que habían invadido el territorio francés van cayendo y los gendarmes especialistas – al estilo de los pelotones de la Guardia Civil esperando la orden de intervenir en este lado español de la frontera – van limpiando el terreno y desalojan y ponen pies en polvorosa a los irredentos secesionistas que vuelven, medio llorando y cantando a la vez a”la seua casa”, ante las descargas de ese, que siendo gas es más eficaz< que las pelotas de foam y menos aparatoso que las de goma.
“Som gent de pau” (Somos gente de paz) al tiempo que lanzan piedras contra todo lo que se mueve al otro lado y a este. Curiosa manera de ejercer la paz. Supongo que eso es dialogo. Manda huevos.