EL GOBIERNO ATACA AL ESTADO
Montesquieu atribuye al Parlamento el poder legislativo con la sanción de la ley, el ejecutivo al gobierno, y el judicial a los tribunales de justicia.
Acudir a esta sencilla formula no es una “boutade”, una antigüedad.
Hay que recordar esos principios simples de leer y de entender. El Gobierno mix quiere derribarlos. Cada día más cerca de una dictadura. Si.
Llevamos tiempo observando como el Gobierno actual -salido cada uno de sus componentes de la libre elección de los votantes- se combina de tal suerte que hoy, mediante una mezcla interesada de ambiciones, se fusiona con la idea sustancial de “arrimar la ascua a su sardina” y así poder seguir sustentando a su clientela, ignorando “de facto” ciertas contradicciones que se dan entre los miembros de ese mismo Gobierno. Alberga el “antisistema” en su seno
Si culminara la operación “dominio de los togados”, se rompería el principio del equilibrio democrático que se llama así no por una fantasía nominativa, sino por la naturaleza jurídica esencial que encuentra su amparo en una sólida Constitución que nos rige.
Creada en su día por unos constituyentes que hicieron un trabajo de vainica doble para conformar, en un mismo cedazo, las diferentes corrientes políticas, luego fue sometida a referéndum y aprobada.
Forzar el Estado, aprovechando ciertos subterfugios del estado de alarma para navegar a bordo de decretos ley o proposición de ley a favor de la absurda y abstrusa denominación de “nueva normalidad”, revela la cara oculta de una carrera hacia un totalitarismo que el Gobierno actual construye como un juego de guiñol moviéndolo a su antojo y en beneficio de una continuidad del disfrute de los recursos aplicándolos en función de la ambición personal. Mal. Está mal. La democracia peligra.
A los arribistas no parece quitarles el sueño. En su día dieron la voz de alarma frente a ideas para destruir la convivencia. A lo mejor de paso también las subvenciones europeas tan cacareadas.
Y si no teníamos bastante pario la burra; el virus que ha venido a joder la vida de la economía. El Gobierno conspira contra el Estado y su forma constitucional de monarquía parlamentaria.
¿Y los conservadores?