ACCESO LIMITADO
Al parecer algunos partidos políticos quieren amordazar a la prensa, sobre todo a aquella que creen que les es hostil. Les incomodan algunas preguntas destinadas a aclarar dudas o contradicciones.
Los responsables de comunicación del PSOE, Unidas Podemos y de los partidos socios del Gobierno han registrado un escrito para pedir a la Cámara que tome medidas para “restablecer el buen funcionamiento de las ruedas de prensa” firmando los responsables de los equipos de comunicación del PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, Junts, EH Bildu, BNG, CUP, Más País-Equo- Compromís, Nueva Canarias y PDeCAT.
Los señores diputados le tienen miedo a algunos medios y a sus periodistas acreditados. La crítica argumentada la confunden con falta de respeto; se diría que buscan el “sí señor” y repudian todo con lo que no encaje milimétricamente con las tesis o acciones promovidas por sus señorías. Lo califican de “falta de respeto”.
Es curioso que quienes promueven el silencio o mejor la expulsión mediante el sistema de no acreditarles y por lo tanto impedirles el paso, sean aquellos que en demasiadas ocasiones se han pasado cuestiones, decretos ley, descalificaciones a los ciudadanos, apelando a la libertad de expresión y amparados bajo el sacrosanto manto de la democracia y por venir a cuento ahora recuerdo la votación de la denominación de “paisos catalans”.
Una salida antijuridica en la medida que tal nombre solo forma parte de la ensoñación de unos cuantos soñadores. Tienen derecho a hacerlo, pero no a imponerlo mediante el concurso de sus señorías que han faltado el respeto tan demandado. Sus señorías han utilizado su rodillo particular para pasarse por debajo del escroto a millones de valencianos.
Ya se sabe, se dice que somos gente blanda. ¿Hasta cuándo? ¿Es una prueba para ver qué pasa?
Quienes promueven el escrito han confeccionado una lista a la que aplicarles “la mordaza”, esa condición que pretendían abolir aquellos que ahora seleccionan los buenos y los malos. Pese a ser autoproclamado por quienes nos gobiernan como “gobierno de progreso” mi sensación es la de viajar en un tren que circula hacia atrás a gran velocidad.
Es una esplendida manera, un ejemplo para la libertad de expresión, una curiosa forma de entender la democracia ¿No?
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