RENUNCIAS Y PROPÓSITOS
Acabo de terminar, tarde como siempre, de enviar mis felicitaciones a quienes figuran en distinto grado de relación amistosa y mañana todo, más o menos, todo se habrá acabado y volveremos a ser como siempre y haya cada uno con sus vicios y virtudes.
Yo creo que no hace falta esperar un año para ser bueno, regular, malo o malísimo. Se ve que viene con uno cuando nos traen de Paris o sea que viene con la cosa genética relativamente puesta y nosotros, según circunstancias vitales, lo aumentamos o disminuimos y por eso mismo, como pensamiento, hace triunfar entre otros a Ortega y Gasset (que era solo uno no como muchos creen que eran dos y jugaban en el Madrid) gana la frase definitiva de cada “uno y sus circunstancias”
Está claro, pues, que según le vaya a uno la feria se tiende a explicarla.
Yo estoy ahora en fase de renuncia en estado de propósito y no me lo apunto en la agenda porque en algunas docenas de años me he demostrado a mí mismo que luego no cumplo; al principio me sentía culpable, luego menos y ahora nada y tanto es así que ni me lo apunto. Hago previsiones cada hora o cada media hora a la vista de cómo va la cosa o como dicen que tiene que ir.
Tengo expertos en darme consejos, no digo soluciones, sino consejos y a medida que vas siendo más talludo te dan más consejos y el secreto dicen que está en oírlos todos y hacer los que quieres o lo que puedes, que no siempre esas actitudes son coincidentes.
A lo que iba. He utilizado un video de mi amigo Juanjo para llegar tarde a felicitar, e incluso bien, con ese video de los tres tenores y aquí estoy tan tranquilo.
De repente se han hecho las 22,30 horas o más y me entran ganas de ver un Netflix, porque ya se ha pasado la necrológica y el Caso, juntos y en uno solo; son los nuevos telediarios que han nacido hace dos años para darnos el parte de quien se ha muerto y explicarnos lo que es la violencia de género y no darnos explicación alguna de esa señora de Bétera-Valencia que se ha cargado a martillazos a su marido, un tipo querido y ayudador. Cosas veredes.
Se ve que eso no es violencia de género, eso es que se le ha ido la mano a la señora a la hora de hacer empanadillas. Como decía el chulo clásico “Nos ha jodido marzo con tanta flor”.
O sea que lo dejo aquí, `por el momento.
Ya he vuelto. He visto una peli de un asteroide de esos que siempre nos dicen que van a chocar con la Tierra y te van a hacer polvo y eso me detiene a la hora de invertir en compras de inmuebles , sobre todo lo que me detiene es que no tengo un ochavo para ello.
El caso es que debo empezar a renunciar como dice el titular.
Acabo de darme cuenta de que no voy a subir los ochomiles en plan Edurne y eso me quita de encima un peso y me ahorra una pasta en no encargar equipos especiales.
Llevo pensando hace un año que tengo que hacer bicicleta y fortalecer mis `piernas; eso sí lo haré en casa no sea que Grezzi me geovigile y me mande un dron como esos que han usado en lo del volcán de la Palma, por cierto, pobres personas de lentos que van los gubernamentales para paliar perdidas; ya va menos el “baranda” Sánchez… como ya no hay mucha foto que hacerse.
Se sabe que los políticos en general se dan más a las catástrofes y a los niños para besarlos en plena campaña electoral que ahora dura eternamente.
¿A que debo renunciar? ¿Al turrón duro por los dientes míos? ¿al jamón de recebo o de lo que sea porque aquí hay que estudiar geometría, geografía y filología hispánica para no confundir el origen del bocado cerdista’.
Que siempre acabará siendo catalán como señala ER.
De todas maneras, sepan ustedes que estoy medio arrepentido de haber renunciado a las pompas de este mundo y a Satanás ,porque tengo algunos amigos que dicen que se lo pasan bomba desde que se han dado cuenta de que tú, por mucha democracia que lleves a la joroba, no intervienes en nada y se han dado a la buena vida que dicen que no consiste en gastar troche y moche., no señor no. Se trata de pasarlo bien en plan actitud positiva. ¿Un ejemplo?
Ahí tenemos el megavatio. Que el Sr. Galán de Iberdrola dice que se quiere o que se va a Londres. Bon voyage. Lleva el COVID pasaport y algunas libras y ahí se las den todas. Yo me quedo. Renuncio a ir a Londres y además mi inglés va a menos, pero eso sí, el megavatio se queda conmigo y yo ,al ser de letras, renuncio a entender nada de la composición facturera.
Algo me dice que esto se hace largo. He renunciado poco y no tengo propósito alguno salvo entender a Yolanda Diaz que se hace un lío económico cada vez que le preparan algo. Yo lo tengo claro. Se quiere hacer con el pastel.
¿Iglesias? A ese digo yo que le aseguren un algo y que le vayan dando dirán los puristas prorevolucionarios. Que se vaya al metaverso.
¿El metaverso? La palabra de moda entre los pijos tecnológicos. Yo me la he apuntado y cuando me llamen de alguna compañía de seguros o telefónica o de la luz para tratar de envolverme con argumentos les diré. Soy muy, muy viejo. Sánchez se ha llevado vía intermediarios mis dineros y, además, como decía hace tiempo mi amigo Fernando, “Esto es una funeraria” o “Ha salido el señor que está en un metaverso reunido con otros metaverseros. ¡Toma castaña!
Hasta mañana señores. A lo mejor tengo suerte y me acuerdo de eso de la renuncia y el propósito que no estoy seguro de nada. Mis hijos dicen que tengo síntomas. ¿Y quién no los tiene?
Ya me acuerdo, por si acaso mañana no. Renuncio al sexo. Y me da un ataque de risa pensando en mis amigos que dicen que practican el poli sexo. Eso si que es un metaverso de narices. Muy buenas.