EL COMISIONISTA
Estos días me ha llamado la atención que haya habido un señor, Elton Musk, el hombre más rico del mundo y presidente ejecutivo de Tesla, que se ha comprado un soporte combinación de internet usado por todo el mundo prácticamente y ha dejado sobre la mesa unos 41 mil millones de euros, como cuando yo me tomo un desayuno y lo haya hecho sin despeinarse.
Dicen que es el hombre más rico del mundo, economista y físico, y que no tiene casa propia, durmiendo en casa de algunos amigos cundo visita una de su empresa. Curioso porque cuando acaba de dormir y se va ,lo hace en su avión privado, más curioso todavía.
Yo no sé si es un visionario, pero parece claro que no cree en la inversión inmobiliaria, lo que puede suponer un aviso. De momento yo estaba pensando en comprar una parcela en la isla que tiene en Miami el cantante Sr. Iglesias, pero esta costumbre del sudafricano Musk me ha detenido, y también un pequeño detalle, es que mis ahorros los destino a pagar a Hacienda y a cubrir los sobornos que ahora están de moda.
Por un momento me imagino la posibilidad perdida por los comisionistas de las mascarillas madrileñas.
Si el primo del Sr. Almeida, que dicen que dio el teléfono de entrada a la persona que hizo el encargo, hubiera sido amigo del comprador de Twitter la comisión sería sobre 41 mil millones de euros y nuestros Medina y el socio se habrían comprado más coches de lujo y varios yates para ir cambiando cada fin de semana.
Los expertos en geopolítica tienen en maceración sus cerebros intentando averiguar para qué quiere este señor a Twitter. ¿Desbloqueará la cuenta del expresidente Trump que, por si acaso, ya tiene una plataforma propia? yYlo más curioso es que todos quieren salvar a la democracia.
También quiere salvar la libertad de expresión, por cierto. Aquí no está demasiado oprimida si hacemos caso del anuncio que el miércoles pasado apareció como invitación en Facebook a una “Vaporización del útero” y nada de cortes, como cuando ponían la mano, antes del beso en los cines dominicales de algunas matinés en colegios religiosos. Todo muy curioso.
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