ES UN SOCIO SÓLIDO Y FIABLE
A estas horas Argelia “recula” y dice que no pasa nada. Que se reanuda el comercio y se garantiza el gas. Ya. De acuerdo. Ya se verá. El tiempo tiene la respuesta definitiva. Y mientras seguimos tragando con uno y otros.
Argelia retiró a su embajador tras el anuncio por parte del Gobierno español, hace dos meses, del cambio de postura española en relación con el Sahara occidental, que se evidenció con la publicación de una parte de la carta que el presidente Sánchez escribió al monarca alauí.
El miércoles pasado el pleno del Congreso oyó las explicaciones que ofreció el presidente que apenas convencieron a nadie- se dice que ni en el seno de su propio partido- y que ha traído de forma inmediata la suspensión del tratado de amistad, buena vecindad y cooperación que se firmó hace veinte años.
Pese a ello nuestro actual ministro de asuntos exteriores ,José Manuel Albares ,al ser consultado ha dicho que tenemos garantizado el suministro de gas.
Ya se verá porque lo primero, en materia económica, que ha hecho Argelia es congelar el comercio con España y aunque los expertos en macroeconomía señalan que eso solo afecta al 0.7 por ciento del total de las exportaciones yo veo 2000 millones menos de ingresos.
De momento peligra en la Comunitat la exportación, de la que podemos destacar como principales sectores de oportunidad para las empresas valencianas: construcción e infraestructuras, almacenamiento y tratamiento del agua, energías renovables y eficiencia energética, agroalimentario, automóvil y turismo.
Y eso que somos amigos y como tales se nos ha considerado siempre. ¿No?
La tradicional amistad a la que tanto se adhirió España en momentos de la dictadura y la admiración que se decía que sentían por “la baraka” – buena suerte- de Franco, no alejó las humillaciones que nuestro país sufrió y sufre por los vecinos de más allá del Estrecho de Gibraltar y todavía, por cierto, resuena en mi cerebro la “marcha verde marroquí”.
Esta nueva marcha argelina es de color diferente a la otra marcha ;en su día, sirvió para que el responsable militar de la zona sahariana recibiera, dicen, en un sobre anónimo, las cuatro plumas que, desde el siglo XIX, sirven para llamar cobardes a quienes se retiran sin presentar batalla; unas plumas que están clavadas en el alma de las fuerzas armadas que recibieron órdenes políticas con el general Franco agonizando. ¿Quién agoniza ahora? ¿Qué pasa aquí? ¿Quién manda?
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