Por amor a las tetas
Hoy hay una polémica. ¿Se debe o no utilizar el cuerpo de la mujer y del hombre para motivar el consumo de pantis, cigarrillos, coches, u otros productos del mundo del consumo?
El debate es eterno. La publicidad no hace sino exagerar las posibilidades de éxito de un producto frente a la necesidad de resolver una carencia real o ficticia. Los seguros, por ejemplo, cubren el miedo; los coches potentes la vanidad y exhiben el éxito del poseedor, las cremas faciales la necesidad de ser más hermosos a los ojos de los demás.
Para todo ello se pagan a actores y actrices cantidades de mareo, 12/ 13 millones dólares, Ahora vemos al Sr. Brad Pitt en Chanel 5 diciendo cosas con voz “muy masculina”, El hombre entra en juego. Ya no sirve aquello de que “el hombre contra más feo más hermoso”
Estos días en Chile se ha lanzado una campaña publicitaria bautizada con el título de “Por amor a las tetas” y al margen de quién es el promotor- hasta se discute este asunto- el hecho es que ya son millones los sujetos que la han visto (yo la veré después de escribir esto para evitar implicarme subjetivamente en el comentario).
El objetivo de esa campaña es el de animar a las mujeres a que se palpen los pechos de forma determinada para averiguar si tiene o no el maldito bulto que la empujará, sin duda, a un examen médico.
Las feministas y algunos grupos dicen que la campaña está hecha para hombres (por cierto los hombres también podemos desarrollar cáncer de pecho) por el surtido de pechos vistos en la campaña (la veré después, repito) en diferentes posiciones y en movimiento.
Es cierto el atractivo que generan los pechos y debe ser asumido así a juzgar por las operaciones de incremento de tamaño al que se someten muchas mujeres.
Sin duda la mano de la Naturaleza ( o de Dios, según que lector lo interprete) lo ha puesto así para mejorar el atractivo de la especie y asegurarse la continuidad de la misma, al margen de servir a la alimentación del bebé de turno.,
Copio el texto del corresponsal.
Se abre el telón. Durante aproximadamente medio minuto aparecen sensuales y tersos pechos enjabonándose en la ducha, bailando en la discoteca, descansando en la casa, trabajando en la oficina, corriendo por el parque, haciendo el amor, dando de mamar. Se cierra el telón. ¿Cómo se llama la campaña publicitaria? ‘Por amor a las tetas’.(Fuente: el mundo .Santiago de Chile)
Lo he dicho casi todo. Ahora tocar ver la campaña y opinar. No se habla aquí del tamaño o la disposición enhiesta o no del pecho de turno sino de la utilización o no de las tetas como reclamo.
Hay que olvidarse, o no, del refrán al uso. Es ese que dice que: “Tiran más dos tetas que dos carretas”. Cuídense señoras. Las necesitamos. Buenos días.