La tableta se devuelve, nanos
Hay una especie de epidemia de pérdidas o extravíos- no es lo mismo- de tabletas, de Ipads de los que se les da a sus señorías cuando llegan a la Carrera de San Jerónimo s a la toma de posesión. Les dan varias cosas, además del asiento ganado en “buena lid”, en plan Obama, les “colocan” un kit tecnológico con su Ipad y todo, su línea de ADSL en su hogar, un teléfono galáctico de supermil funciones y ala a parlamentar.
El Congreso, previsor, se había dotado de unas reservas Ipaderas por si acaso. Héteme aquí que sus señorías, algunos, llevados de la emoción del debate, del despiste propio de quienes están atentos? a la cosa misma de la Cámara pierden su Ipad que cae en manos de quien sabe quién.
Con objeto de evitar que esas tabletas caigan en manos sarnosas y poco dadas a guardar secretos sobre la realidad de Artur Mas, por poner un ejemplo de deriva humana y de cierta pérdida del seny, o acceder a la mecánica de entrada al restaurante del Congreso mediante números clave que terminan por permitir una comida diaria a 3,25 euros per capita ( comidas subvencionadas por el lector y por quien esto escribe) la Mesa ( nunca se sabe muy bien quien es La Mesa ) ha decidido desactivar los Ipads perdidos.
La vicepresidenta del Gobierno ha dicho, más o menos, que;
…el diputado “tiene la obligación de cuidar y de mantener en buenas condiciones” ese material. “Tiene que haber un deber de cuidado y de custodia responsable”, ha remarcado, recordando que los diputados deben devolver ese iPad “en condiciones muy aceptables”. (fuente: el mundo)
Señoría lo siento, digo yo. Dígale a su nieto, a su amante esposa o a su amiguísima del alma que lo devuelva. ¿Y qué les digo?. La verdad, nano, la verdad. Que te han cogido y que hay que devolverlo.
“Me habías dicho que era para mí para siempre, que me querías”
“Y te quiero cariño…pero hay que devolverlo. No puedo permitir que caiga sobre mí una mancha”
“Sí tienes mucha cielo, Una más no se notará”.
“menos zalamerías, coño. Trae aquí.”
La lucha final está ahí. ¿Devolverá o no su señoría una parte de su kit? Continuará. Buenos días.