Comidas y cenas
Ustedes ya conocen el refrán castellano “de buenas cenas están las sepulturas llenas” lo cual puede llegar a ser verdad; si no es de una “sentada” lo puede ser de varias sentadas.
Todos pretendemos mantenernos en plena forma y para ello no dudamos en asumir dietas milagro, ejercicios extraordinarios de naturaleza física y para ello no dudamos en emplearnos a fondo contorsionándonos hasta extremos imposibles e incluso hay quien se ha dejado la corta vida en carreras sin fin.
Algunos expertos en alimentación- recuerdo a Grande Covián, que señalaban que se podía comer de todo con tal de mantener una cierta moderación en las cantidades.
También se ha oído mucho aquello relacionado con “lo que te dejas en el plato no engorda”. ¿Qué hacer entonces?
Yo creo que hay que seguir a Covián y pensar que la medida de las cosas debe evitar la exageración. Esto que escribo aquí, no deja de ser una reflexión superficial y es así porque para eso están los expertos en dietética y los resultados de los análisis que determinan si uno está con un exceso de colesterol, por ejemplo.
Lo cierto es que casi lo estoy escribiendo para mí. Esto que aquí reflejo me lo digo a mi mismo cuando me enfrento a un exceso de “ganitas” de comer aquello que más me gusta, pienso ahora en un blanco y negro con habitas pequeñas de esas que llaman baby o con una marmita de bullabesa.
Solo de pensar me pasa como al experimento de Paulov, aquel del perro que con solo oír una campanita segregaba jugo gástrico; pensaba el perro en comer y ahí estaba su estomago preparado para el yantar. Cosas,
A mí me empieza a pasar lo mismo con el blanco y negro. Lo dejo porque no quiero abusar y porque ,todo hay que decirlo, se me acaba el espacio. !Qué aproveche!- Buenos días.