Ayer no y hoy si. ¿Y mañana?
El Colegio de Médicos de Madrid hizo el viernes un nuevo comunicado en el que dice que el doctor Simón Viñals sí puede ejercer la profesión de médico, después de que ayer dijera en una nota que como colegiado honorífico no podía hacerlo (fuente: el mundo)
No somos nada, ni nadie. De un día para otro evolucionamos de la nada absoluta al cielo de la participación. De no poder a si poder. Un milagro de la reconversión.
Es el caso, queridos amigos, que hoy he cambiado el horario y primero me he ido a arreglar el móvil. El modelo superextraplusmoderno que tengo me volvía loco y yo sin saber porque a veces llamaba a alguien sin querer.
Ya he vuelto y les quiero contar una experiencia extrasensorial.
Primero lo del móvil
Me han dicho que es que tiene mucha sensibilidad. Será como yo, que soy un sensible de aquí te espero. Sobre todo mi sensibilidad empieza, en ocasiones, en el pabellón auditivo y noto como si la gente hablará muy fuerte.
Al regreso en la línea 3 de autobús una señora busca con cierta desesperación su móvil en el fondo de un inmenso bolso, al tiempo que mira al respetable-yo estoy entre ese respetable- pidiendo gracia.
Una canción estridente me perfora el tímpano y luego la modulada voz de la dama que gritaba.
SIiiii. Dime, dime.. Siii, Te oigo, ¿Dónde? Siii. En el autobús, Dile a Juanrta que llegaré a las 4. No (aquí hace gestos y suspira)
No seremos muchos apenas 17 para la Nochebuena y la Navidad una lata. No sabemos aún si iremos a casa de la madre o de mi hermana. El cocido de todos los años. ¿Al Central? Habrá mucha gente. No hay un duro. ¿Cómo? Si. ¡Qué no hay un duro!. ¡Qué no hay un duro! (repite con énfasis mientras levanta una ceja y pasea su mirada sobre todos nosotros. Alguno asiente en silencio corporativo)
Lo cierto es que yo, y creo que todos, estábamos pendientes de la conversación y entonces suena otro móvil y el autobús se divide en dos áreas. Los que atienden- yo era de estos- a la Sra. de la Navidad y el otro lado (siempre hay dos bandos) del que no puedo informar.
La brusca frenada, el claxon y una cierta imprecación me distrae. Cuando me repongo, los dos móviles habían sido apagados y yo sin enterarme del final. ¿Irá a casa de la hermana o de la madre? Es un sin vivir.
No estamos seguros de nada. Me había ido a lo del móvil y el médico del Madrid Arena- el Señor Viñals- que no podía ejercer.
Se me había olvidado. A lo mejor como a él que decía que estaba allí y que su hijo, medico también a la sazón, estaba para ayudar “gratis et amore”. Era mayor, jubiladísimo, no pagaba su cuota y no ingresaba, supongo que nada al Sr.Montoro.
¿Ahora? Ahora si. Todos contentos.4 muchachas muertas, un empresario que duplica el aforo, el SAMU sin saber nada, el Ayuntamiento que se llama “andana”.
Nenes y nenas, adultas y adultos, maduras y maduros y el resto. ¡ Cuidado dónde vais estas noches locas!. Yo ahora me tomo un café en mi casa. Se ha nublado y llovizna. ¿Leo, escribo, veo TV? Informaré. Buenos días, buenas tardes y ya que estoy buenas noche también.