Interruptus
Puede producirse una interrupción que no sea necesariamente de contenido sexual ¿No? De todas formas el concepto está ligado históricamente al coito y en ese campo, aunque yo trato aquí de desviarlo hacia unas consideraciones acerca de la comunicación y sus efectos, necesariamente estará salpimentado de alguna referencia que haga más inteligible el asunto. Dicho esto, veamos.
Mientras esperaba frente a la pantalla del televisor en la Iª, ayer la ventana animada me ofrecía un programa (era la primera vez que lo veía) llamado Audiencia Abierta destinado a informar, glosando, por cierto, la actividad de los miembros de la casa Real. Estamos, seguro, ante una campaña, necesaria por otra parte, de mejora de la imagen pública de una Institución que vive horas ligeramente bajas.
Es un esfuerzo difícil, este de mejorar la imagen citada.
¿Asistimos a una caída de la Casa de Borbón? Yo creo que no.
Con elefante, muletas y “no volverá a suceder” el Rey sigue teniendo predicamento. Creo que es solo por él. La Institución es otra cosa. Será, digo, una cuestión anímica propia del alma mediterránea tan dada a la explosiones de cariño o de ira, según.
Pensaba todo esto esperando a Rajoy y Rajoy sin aparecer. Nada hacía suponer que ya estaban transmitiendo por otra cadena su intervención. No volví a la I así que no sé si finalmente lo trasmitieron.
El interruptus tiene que ver con el hecho de que en el caso que nos ocupa la contracepción aquí es muy difícil. Los medios han sembrado, cual liquido presiminal, en la conciencia colectiva la duda que, en cierto modo, venía estando instalada ya.
El intento de interruptus por medio de declaraciones, de ruedas de prensa sin preguntas, de acciones judiciales no termina de bajar la erección devenida en excitación popular.
Se ha abierto una veda y todos los cazadores de votos se aprestan a la puesta en marcha de diversas artes de la caza. Mal asunto para todos.
La “niña” está preñada y el interruptus ampliará, a lo mejor, el plazo del parto; pero el parto se dará. Romperá aguas y a mí me gustaría que estas arrastrasen a los menos posibles.
En materia de comunicación alguien lo está haciendo mal. Y ya se sabe lo que se dice en estos casos”Lo que no concede la Naturaleza no lo otorga Salamanca” Se podría decir en latín, pero sería una pedantería, Sencillez y claridad que no es otra cosa que aquello que también se dice “Luz y taquígrafos”.
Hoy hace en Valencia un poco de menos aire y el Sol luce para todos y más para la mujer de Requena que ha sido indultada y no ha de ir a la cárcel por usar, hace un tiempo, una tarjeta encontrada en el suelo para comprar alimentos para sus hijos, al parecer. Me alegro mucho. Buenos días.