El poder del dedo
Digo yo que pasar a llevar la agenda a ser responsable de una nueva Secretaría tiene su aquel de poderío.
El presidente autonómico valenciano, tras fichar como personal de confianza a su cocinero, ha creado una nueva secretaría autonómica en el organigrama de la Generalitat valenciana, para dejarla en manos de Esther Pastor, con la que mantiene —según fuentes del PP de la comunidad— una relación muy estrecha (fuente: Público)
Imaginemos que yo mismo tuviera a alguien que me llevara la agenda y eso no quiere decir que me la llevara físicamente, sino que me dijera cada dos horas D. Fulano ( en este caso sería D .Carlos o Carlos, depende del grado de confianza, que con eso de llevarte la agenda se entra en terreno personal, vedado para la multitud de aspirantes a llevarte la agenda sobre todo si eres el President)
La cosa es que me doy cuenta de que no soy nadie. Ya me hemos quedado que me llevan la agenda y entonces pienso: con lo bien que me la lleva (hay que ver con que gracia me la sostiene) tengo que hacer algo, premiar y ser generoso ( y si además el dinero fuera de otro, miel sobre hojuelas ).
Entonces me miro el dedo y lo estiro y digo ,por ejemplo, tú y no pasa nada. Mi dedo ´`índice solo sirve para decir a alguien: allí, mira al cielo . ¿Has visto que Luna creciente hay? y ya está.
Ni para rascarme la cabeza sirve mi dedo. Uso el dedo corazón. Yo pongo mucho corazón en mi cabeza y eso me pierde. Por ejemplo si tuviera dos dedos de frente no escribiría esto y me dedicaría a ponerme en la cola para llevarle la agenda al President.
Esta mañana en un momento de sueño agendístico me he mirado al espejo a ver si daba el tipo de “llevador de agenda” y creo que no. De hecho me he tenido que retirar de mirarme al espejo porque cuando me veo de lado me veo tripa y la meto y dejo de respirar y entonces me pongo morado y me da miedo que me entre un aire y me caiga. Esta mañana estoy solo y no sé qué pasaría. Hoy hace menos calor. Buenos días.