GOLPE A LA CREDIBILIDAD DE LAS ONGS
Ha sido ahora, cuando ha saltado a los medios, el momento histórico en el que el abuso ha tomado carta de naturaleza pública.
Lo ha sido en el seno directivo de Oxfam, Save de Children y Christian Aid que se sepa, según las revelaciones de los diarios ingleses The Times y The Sunday Times
La labor humanitaria que realizan las ONGS, con miles de empleados alrededor del mundo, ha sido oscurecida por el abuso que se ha cometido, en este caso denunciado, en Haití donde las orgías sexuales incluían a menores y todo ello bajo el paraguas de Oxfam.
No es nuevo el escándalo y algunos individuos a título personal han realizado denuncias e incluso, en un caso muy significativo en la India, el rodaje y proyección de un documental de nombre India´s Daugther (La hija de la India), producida por la BBC londinense, se convirtió en un caso mundial.
Contaba la historia de la violación y muerte de Jyoti Singh en un autobús en Nueva Delhi.
El documental fue prohibido en la India
Las ONGS realizan labores de ayuda en colectivos que no son atendidos en sus necesidades básicas por los gobiernos de turno y vienen a paliar esa desatención con miles de voluntarios.
Entre esos miles hay algunos de nula condición moral; se aprovechan de la miseria del otro, sometiéndolos a un trato vejatorio.
La miseria es un estado material propicio al abuso por parte de aquellos que, amparados en las siglas y en la posición de poder, lo ejercen, a cambio de favores sexuales o de otro tipo.
Han sido el Times, el The Sunday Express y The Observer los diarios que han prestado un gran servicio a la sociedad que muestra su descontento mediante el sencillo mecanismo de darse de baja.
En las calles decenas de jóvenes captadores de socios lo van a tener peor.
Se ha sembrado la desconfianza y cada persona interpelada pensará ¿Dónde va a parar mi dinero?
En España también se han dado casos y así lo ha manifestado el presidente de Médicos sin Fronteras, David Noguera. Ni siquiera la agencia de las naciones Unidas ACNUR se ha librado de la lacra.
Debe quedar constancia que existen violaciones de los derechos Humanos más allá de las sexuales y los campamentos de refugiados dan buena cuenta de ello.