Mezclar churras con merinas
Aunque son los expertos en lana los que son capaces de identificar y evitar la confusión entre ovejas de una raza y otra, este asunto ha traspasado la frontera de los peritos en ganado como los pastores y se ha convertido en refrán; es una expresión coloquial utilizada cuando se trata de evitar la mezcla inadecuada de conceptos.
¿A que viene esto?
A que la Sra. Cospedal como ministra, ha dado la orden de colocar a media asta la bandera de España por la muerte de Jesucristo desde las 14 horas del 29 de Marzo (Jueves santo hasta las 00.01 del 1 de Abril(Domingo de Resurrección) en todas las unidades, bases, acuartelamientos militares, así como en la sede central del Ministerio de Defensa y las delegaciones territoriales del Departamento, tal y como ha sucedido en las últimas décadas, con las excepciones puntuales salvo en los años 2010 y 2011.
El Tribunal Constitucional señaló que la presencia de las Fuerzas Armadas en determinados actos de Semana Santa “no entra en contradicción con el carácter aconfesional del Estado español”.
Yo ya sé que la Constitución española señala en el capítulo segundo, sección 1ª, articulo 16 y párrafo 3 que” …ninguna confesión tendrá carácter estatal.
Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española…”
En términos estrictos cabe la reflexión de si es adecuada o no la orden.
Algunos acontecimientos recientes han demostrado que de todo hay en la viña del Señor. En ciertos pueblos de Cataluña,-como no,- han sido llamados “hijos de puta” los caballeros legionarios y en Málaga han sido presos de emoción los asistentes al desembarco de la unidad que lleva en alza al Cristo de la Buena muerte y entre esos asistentes estaba la ministra objeto de esta reflexión.
Como aquí somos dados al debate y al enfrentamiento dialéctico-espero que no pase de ahí- se ha alzado en algún medio de comunicación, la voz de quien reclama “aconfesionalidad” del Estado en estos días de recogimiento para muchos y de espectáculo para otros.
Cabe ver en todo esto como una manifestación más de la normal división de opiniones.
He visto al acto del Papa lavando y besando los pies a reclusos de una prisión romana.
En este acto simbólico de servicio y humildad, cabe la máxima reflexión y ese mismo gesto ampliado a todas las parroquias del mundo católico debe servir como ejemplo callado lejos de la rimbombancia y de los signos excesivos.
¿Entonces es usted partidario o no de la orden de la Sra. Cospedal?
Dudo. Veo el desfile de la Legión y lo primitivo que ahí en mi salta y olvido que es un destacamento militar.
Oigo cantar “el novio de la muerte” y sigo primitivo.
En frío me digo que somos aconfesionales.
Es la doble personalidad que anida en cada uno de nosotros, según creo.
Les dejo la pregunta
¿Ustedes son o no partidarios de la orden de la ”media asta”?