LA PUTADA
Acción injusta y dañina hecha con mala idea. Situación desagradable sin remedio: ¡qué putada, otra vez a trabajar! dicen algunos y sirva como ejemplo. Se ve que el trabajo que escasea sigue siendo en nuestra cultura un castigo divino.
¿A qué santo me ocupo de definir y extenderme en este concepto, ya incorporado como natural en diálogos y coloquios?
La culpa es de esos wasaps que se reenvían. Me llegó uno por la vía de mi amigo Miguel y atribuible a Antonio Gala, que se extendía en la aplicación del término a la política y ahí se decían bastantes verdades.
Miguel me puso en un aprieto porque me sugirió, me invitó, a hablar del tema y aquí estoy.
Hay otras aplicaciones al uso. Por ejemplo, estos días con ocasión de la votación para el cambio del Tribunal Constitucional algunas señorías manifestaban que votarían con la nariz tapada.
Llamo la atención de los lectores a que intenten evitar a la nariz como apéndice durante unas horas y que se sirvan solo de la boca. Lo he intentado antes de escribir esto y aseguro que es molesto y difícil. Por ejemplo, no he podido respirar y suspirar bien que es un asunto que yo hago
Suelo suspirar acompañándome de alguna interjección y adquiero cierto grado de dominio sobre la materia y simplemente oyendo mis suspiros se puede colegir si estoy disgustado, romántico o más allá de lo escrotal y sí acaso uno fuera de la terreta- hasta ayer Comunitat valenciana y desde hoy, los senadores se han cubierto de gloria al aceptar la denominación de Países catalanes- cambiaría lo de la nariz por otra interjección local como aquella de “estic hasta els coll…”, más o menos bien escrito.
Es una batalla nominativa que se remonta a la invención de la sardana y aquí estamos suspirando de vez en cuando con la nariz tapada esperando que la ampliación del puerto sea una realidad y que el Corredor Mediterráneo avance de una puñetera vez.
Es una putada envuelta en bioclima. Tipos que han dejado abandonado el campo por poco rentable disfrazándose de revolucionarios del clima. Eso es otra putada.
Veo, que alguien ha comprado por 210 mil euros del ala una copia de la obra de Leonardo y sigue el informativo de turno explicando que hemos desechado unos miles de vacunas por haberse pasado de fecha. He aquí otra putada mientras en la frontera polaca miles de emigrantes se hielan al frio de los bosques de la zona, esperando ser aceptados. Poco a poco sí que hay que taparse la nariz. Espero que los camioneros. lleguen a un acuerdo con alguien del Gobierno para recibir compensaciones por estar trabajando con el precio a la baja; tápense la nariz porque se habla del día 22 de diciembre y un cierto olor a desabastecimiento se cierne sobre nosotros como un cuervo. Otra putada.
Hay dos clases de putadas. Las que alcanzan a todo bicho viviente- tema plusvalías que ha sido sorteado con un ´limpio corte de mangas en tres días de agilidad sin precedentes históricos en el ejercicio de la política mediante un decreto, mientras el tema de las pensiones se atasca en un vaivén sin precedentes.
Ahora entiendo la frase: “algo huele a podrido en Dinamarca”. A lo mejor no hay que irse tan lejos y con taparse la nariz, sellar la boca y hacer oídos sordos todos amigos para siempre (hay que entonar el estribillo de las Olimpiadas que se celebraron en Barcelona) Otra putada. Y ahora el final. háganse un listado personal y otro general para entregarse al disfrute de buscar sus putadas íntimas y las que compartimos. Vivimos un gatillazo permanente. Aquí si hay que ponerse las mascarillas.