El pasado jueves publiqué en LOCLAR de Onteniente esta reflexión y creo que su contenido también interesa a los lectores de este Blog de Las Provincias porque todos estamos aproximadamente en el mismo barco.
FABRICANDO EL MIEDO
El miedo es un acto de defensa personal destinado a responder a una amenaza percibida, y puede estar asociado al dolor o a la posibilidad de que aparezca ese dolor.
Son muchas las definiciones que permiten acercarse al tipo de miedo que podemos sufrir.
Hay miedo neurológico que forma parte de la organización del cerebro como un componente más, o el psicológico, que tiene que ver con lo afectivo y la capacidad de quién lo sufre para poder adaptarse al medio; suele devenir en ansiedad y angustia cuando no se concreta su origen.
Está el miedo social que puede formar una “piña” de diversos miedos relacionados. Todo esto según los expertos consultados por quién esto escribe. Bien.
Hay síntomas relacionados con el miedo hoy en la sociedad que compartimos. El Gobierno de este Estado empieza a dar miedo. Miedo social. ¿Es para tanto?
Supongo que tendrá que ver con el estado de cada uno en la pirámide social y su evolución.
Surge tras la ira que produce la pérdida de seguridad en el empleo, los bajos salarios y otras crisis debidamente cultivadas por los medios de comunicación.
¿A qué viene mi reflexión de esta semana relacionada con el miedo? A cuenta de que creo que el miedo se cultiva, se va plantando la semilla, y los acontecimientos debidamente difundidos y reiterados hasta la náusea, crean un clima general de ansiedad.
El Gobierno se ofrece a ser el garante de nuestro presente y la garantía de nuestro futuro a cambio de seguir bajo el paraguas protector de sus componentes.
Sostengo la teoría de que quienes dirigen los Estados tienden a perpetuarse, pese a las elecciones que se suponen que son democráticas, y cuando esas elecciones no terminan de desvanecer las dudas de algunos posibles empates técnicos, surgen algunas tácticas en forma de coaliciones y venden su alma “al diablo” ,pese a que esas coaliciones lo sean en contra de algunas promesas e incluso principios que antes defendían ,lo que convierte esa gobernanza en algo “contra natura”, aunque se diga que es todo por favorecer al pueblo.
Sí como parece eso es así, sin duda mi teoría, bastante simple, , es cierta. Tienden a perpetuarse.
Perpetuarse no es fácil, y no basta solo con disponer de mayorías artificiales, legales y democráticas, claro que sí, sino que hay que profundizar en el cuerpo social, es decir, en el conjunto de los ciudadanos; eso supone poner en marcha una determinada estrategia de comunicación en la que se evidencie el poder, y un arma más puede ser lo que aquí llamamos “el decreto ley”, una especie de ordeno y mando, que me permite no pasar por el Parlamento, obviarlo y minar su fuerza representativa.
No basta con la aplicación de decretos leyes. Hay que tratar de dominar los grupos de medios, y en eso se esfuerzan los Gobiernos cuya tendencia natural es la de derivar hacia la eternidad sin moverse de sus sillones. ¿Estamos en esa situación? Algunos acontecimientos parecen atestiguarlo.
¿Será solo mi percepción? Piensen ustedes en ello y saquen sus propias conclusiones. Buenos días.
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