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Arturo Checa

Chips & Tuits

La ONG de Mark Zuckerberg

“Excusatio non petita, accusatio manifesta”

A Mark Zuckerberg le ha entrado un ataque de filantropía. Al chaval parece quitarle el sueño el hecho de que haya millones de personas en el Tercer Mundo que no puedan acceder a internet, que se pierdan una de las maravillas del siglo XXI. Que digo yo que toda esta pobre gente estará mucho más anhelante de tener un bol de arroz con el que cumplir un día más de vida, un vaso de agua que llevarse a la boca cada jornada sin tener que caminar cientos de kilómetros hasta el pozo infecto más cercano o sobrevivir unas cuantas horas a la guerra tribal de turno, conflicto étnico o capricho de destrucción del traficante de armas, explotador de minas de metales preciosos o avasallador de recursos naturales que reine en la zona, con el pasivo beneplácito de la ONU y demás organismos internacionales. Pero a Zuckerberg lo que le quita el sueño es que los pobrecitos negritos no puedan entrar en Google, en Youtube…y por supuesto en su bendito Facebook. Y ha bautizado el proyecto como Internet.org. O lo que es lo mismo, ”no sin mi smartphone”. O también, hagan caja, señores…

Así que, convertido en San Mark de la Santa Red, el chavalín decidió desempolvar su chequera para su filantrópico fin. Los 25.000 millones de dólares que Forbes le atribuye de fortuna, desde luego dan para ello. Y puso sus solidarios ojos en Titan Aerospace, el gigante mundial en la fabricación de aviones no tripulados. Apenas un caprichito de 80 millones de dólares, que era el precio por el que le salía su nuevo juguetito. Pero, ¡oh, sorpresa! Ayer saltó la liebre…

El anterior pantallazo era lo que ayer aparecía en la susodicha web de la empresa Titan. La razón: pues que Google se la ha dado con queso a Facebook. El titán de las búsquedas le ha dado la vuelta a la tostada y se ha quedado con la empresa a la que aspiraba Zuckerberg para su ‘solidario objetivo’.

Los drones en cuestión de Titan son menudos bichos tecnológicos. Funcionan con energía solar y son capaces de aguantar en el aire…. la friolera de hasta cinco días seguidos. Pueden superar los 100 km/h. A mí, sinceramente, me entran escalofríos al pensar que estos trastos tuvieron su uso inicial en la industria militar, como vuelos de combate no tripulados y aviones espía, y que ahora estén dando el salto al mundo civil. Que cada uno saque sus propias conclusiones. Ahí van un par de vídeos de los juguetitos en todo su esplendor…

Obviamente, Google ya se frota las manos. Dice que Titan Aerospace (que por cierto tiene una plantilla de VEINTE empleados en México, así que al lorito con el pelotazo que han pegado estos chicos…) es la piedra angular de su nuevo proyecto: llevar a cabo mapas aéreos del buscador más detallados y minuciosos. De nuevo un servicio desinteresado a la humanidad, en pos de servir mejor al hombre y dotarle de herramientas más completas.

Dice Zuckerberg de su internet.org… 

“Los ciudadanos lo usarán para decidir el tipo de gobierno que desean, obtener acceso a atención médica por primera vez en su vida y conectarse con familiares que se encuentran a centenares de kilómetros de distancia. Obtener acceso a internet es de gran importancia”.

Permítanme que me ría… ¡JA! Como dice el sabio padre de un amigo, “a otro perro con ese hueso”, amigo Zuckerberg y ricachones de Google. O como dijo una vez un empresario al que conocí durante una charla antes de empezar a dictaminar despidos…

“Esto no es una ong…”

Así que, queridos mandamases y poderosos de las nuevas compañías tecnológicas. Dejen de arrojarnos huesos y de contarnos milongas. Quítense las caretas como hizo este hombre de negocios con sus descarnada frase. Ustedes no quieren que todos los negritos del África tengan internet, ni que toda la humanidad pueda tener acceso a la red y aumenten así su cultura, ni que los mapas de Google sean más completos, bonitos y detallados para hacernos la vida más fácil. Ustedes lo que quieren es aumentar sus cuentas corrientes, que los negritos del África se vean sumidos en la necesidad de tener un smartphone y caer en su dictadura, olvidándose así de su lucha diaria por un escaso bol de arroz. Ustedes lo que buscan es ampliar su cuota de mercado, conseguir más datos íntimos y privados de los usuarios para luego así revendérselos al mejor postor, o bien a las operadoras comerciales que te llaman para venderse motos y te dicen tu nombre, apellido y hasta el color de tus calzoncillos, o para que en tu ordenador a diario te bombardeen con ofertas que se adaptan (curiosamente) a tus gustos o a las últimas páginas en las que han clickeado. O si no, ¿cómo se entiende que Internet.org, o Connectivity Lab, que es el otro rimbombante nombre que Zuckerberg le ha dado a su ‘ONG’, esté también integrado por Ericsson, Mediatek, Nokia, Opera o Qualcomm o Samsung? Curiosamente, los grandes monstruos de la telefonía. O lo que es lo mismo, como dije, hagan caja, señores… ¿Les recuerdo la cuenta corriente del bueno de Mark Zuckerberg? Por si se les había olvidado…

Que sí, que sin duda él se lo ha ganado, se lo ha currado y está ahí por méritos propios por su genialidad al dar con uno de los bombazos tecnológicos más increíbles de los últimos años. Pero, amigo, déjennos jugar con sus juguetitos y disfrutar de la tecnología. Pero no nos tomen por tontos y vayan de lo que no son. Santa Teresa sólo hubo una. O rebajen a la mitad esa astronómica fortuna. Eso sí que sería una buena internet.org

 

 

Por Arturo Checa

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