Te voy a contar nuestra primera venta. Antes de lanzarnos, en octubre, estábamos de investigación de mercado y un sábado a media tarde salí de mi casa para hacer encuestas y empezar a validar el modelo. C0nforme me bajo del autobús, en Antiguo Reino, me veo a unas mujeres, de unos 45 años, muy bien vestidas, tomándose unos gintonics y partiéndose de risa. Dije: “Ahi está mi público objetivo”. Me acerco, les pregunto si les puedo hacer la encuesta y entre risas me dicen que sí. Me fijo que a una de ellas le iba cambiando la cara con las primeras preguntas y sin dejarme terminar, me enseña el móvil con una foto de una mesa y me dice: “¿Me puedes hacer una mesa como esta?” Le dije que sí y de ahí salió nuestro primer proyecto.
Para el equipo es una inyección de moral que se reconozca nuestro trabajo en un proyecto tan complejo y con el que nos planteamos cambiar para siempre la forma que tienen de conectar los clientes con los pequeños talleres y fabricantes.
El equipo lo completan la becaria de Social Media Nuria Ballesteros y la becaria de diseño Patricia Moreno. “Muy cracks las dos”, diu Tormo. Y retomando el hilo de la última frase de la presentación del CEO de Singularu, el del “tortazo bastante importante” que se dio el ‘alma mater’ de este proyecto, como dice la máxima, “lo que cuenta no es caerse, sino cuantas veces vuelves a levantarte“. Y Singularu es la prueba de que Tormo y su equipazo han vuelto a levantarse.
Acaban de despegar, pues su startup nació el pasado mes de noviembre. Pero ya van camino de los 40 proyectos encargados y realizados, y la concesión del eAwards les puede suponer las alas definitivas para “comernos el mundo”, como anuncia un entusiasta Paco Tormo. Eso sí, ‘codos’ no les faltan…
Trabajamos un montón de horas al día. Empezamos con una reunión todos los días a las 9,00 y hay muchos días que a las 10 de la noche seguimos aquí. De hecho, a veces hago la coña de que parecemos periodistas trabajando hasta las tantas. Estamos recibiendo los primeros proyectos. Llevamos 34, cada uno distinto como mesas, sillas, una réplica del santo Grial que sale en Indiana Jones, una pala para remover cerveza, muebles de palets, joyas y hasta decorar una casa entera…
Y de aquí el titular de este post: el otro Santo Grial de Valencia. No sólo por la réplica llevada a cabo por Singularu, como la genuina copa existente en la Catedral de Valencia. Pero el mensaje del ”otro Santo Grial” que quiero dar es diferente. Es el de que Valencia no sólo es corrupción, escándalos políticos, fiesta, ‘tetes’, ‘tetas’, ‘Gandias Shore’ y demás calaña… Esa es una mínima expresión de esta ‘terreta’. El Santo Grial y la madre de todos los corderos de esta región son cosas como Singularu. Cosas que demuestran que los valencianos, a trabajo, ilusión, ganas y entusiasmo, no nos gana nadie. Tiembla Zuckerberg.