Pajín la armó en twitter. Los 27 meses de gestación antes de parir su primer tuit pese a los miles de seguidores que tenía quizá no fueron suficientes. La exministra se lanzó el 27 de febrero a tumba abierta: “Escucho. Salima. 25 años. Egipto. Se revela contra la Junta Militar, y el daño hecho a las mujeres. Coraje y valentía necesarios”. Un atentado a la lengua española en toda regla. Pajín, ese espíritu libre del socialismo español, es una ‘revelde’ con causa. Una ‘rebolucionaria’. Una ‘baliente’ defensora de los derechos de los ciudadanos de este país.
El gazapo, la falta ortográfica o la constatación de que no sabe cómo se escribe “rebelar” incendió twitter. A la alicantina de Benidorm pero nacida en San Sebastián (así se presenta en su twitter) le cayeron las críticas como chuzos de punta. Por un tuit que provocaba ceguera. Dolor, mucho dolor. Porque en manos de esta ‘revelde’ dejó Zapatero el futuro de la Sanidad española y de su partido. Así les fue el 20-N.
Una hora tardó Pajín en rectificar su atentado a la Real Academia Española. Quizá fue peor el remedio que la enfermedad: “Por supuesto rebelar es en ese caso con b como revelar fotos es con v y el corrector hace malas pasadas. Nadie es perfecto”.
La exministra parece que no se quedó contenta y añadió un tuit más: “Gracias a todos/as por estar atentos y alertarme”.
Y a partir de aquí, otra tormenta de tuits a la contra. Más que nada porque si Pajín quería poner en valor la igualdad de géneros en el lenguaje con el os/as (este ha sido uno de los grandes legados chorras gestados por Aído y Pajín) debería haber puesto “atentos/as”. En fin, historias para no dormir.
Con una miradita al diccionario de la RAE todo queda más claro: