En esta confesión de transparencia que le ha entrado de repente a todos los partidos políticos pongo en valor iniciativas como Volem Saber, una web de la coalición Compromís en la que sus cargos detallan sus sueldos públicos. Pero cuando uno da un paso al frente lo debe hacer con todas las consecuencias. Por eso no acabo de entender el motivo por el que la diputada Mónica Oltra no cuenta que Les Corts Valencianes le paga el seguro de autónoma, que ronda los 1.000 euros mensuales, ya que compatibiliza su cargo de portavoz adjunta con su empleo de abogada. No pasa nada por reconocerlo si la transparencia, que debería ser obligada para lo público, es tarjeta de visita. Tampoco cuenta ni ella ni la mayoría de los diputados que la Cámara les cubre un seguro de vida por valor de 150.243 euros, ni que hay factura telefónica subvencionada ni aparcamiento gratuito. Aplaudo la transparencia pero echo de menos que sea cristalina en aquellos que la abanderan.
“A palo seco” publicado en la sección de Opinión de LAS PROVINCIAS el 10 de febrero de 2013