Berlín posee infinidad de atractivos que la convierten en una de mis ciudades favoritas en Europa. Una de las cosas que más impresiona del Berlín de las mil caras es la capacidad para digerir pasajes de su historia reciente -casi siempre dramáticos- y recordarlos a través de símbolos de una brutal fuerza evocadora.
Y es que, al margen de las atracciones imprescindibles que todos tenemos en la cabeza, como la Puerta de Brandenburgo, los restos del muro de la East Side Gallery, la Isla de los Museos o la Torre de Telecomunicaciones, la capital alemana está repleta de rincones imprescindibles para entender el pasado y el presente de esta ciudad.
Puede que no sean los lugares más visitados ni los más espectaculares, pero cualquier viajero con una mínima inquietud por conocer el pasado reciente de la ciudad debería visitarlos para comprobar en primera persona su enorme carga simbólica. Estos son algunos de esos rincones históricos de Berlín que tal vez no conozcas:
El 18 de octubre de 1941 partió desde este andén un tren especial de la Reichsbahn (compañía ferroviaria) con 1.251 judíos berlineses que iban a ser deportados a un ghetto de la ciudad polaca de Lodz. Hasta marzo de 1945 se calcula que los nazis, en colaboración con la Reichsbahn, continuaron con las deportaciones con otros 185 convoyes. Muchos de esos trenes, que primero estaban formados por coches de pasajeros y, en la etapa final, por vagones de ganado, tuvieron como destino los campos de exterminio.
El lugar pudo haber acabado oculto tras la vegetación, pero años después los berlinenes -en concreto la Deutsche Bahn, compañía ferroviaria heredera de la Reichsbahn- decidieron habilitarlo como memorial para no olvidar ese horror. Y la verdad es que hoy resulta estremecedor situarse sobre el mismo andén desde el que los nazis deportaron a miles de judíos, gitanos y homesexuales a los que señalaron como enemigos del régimen.
Para rescatarlo del olvido, se convocó un concurso de ideas que culminó en 1998 con la instalación sobre el andén de 186 grandes placas de acero fundido perforadas, una por cada convoy. En cada una de ellas hay una inscripción con la fecha de salida de cada tren, el número de deportados y el destino. Es, según sus creadores, un homenaje a las víctimas y un “advertencia” a las generaciones futuras.
Para más información sobre el papel que jugó el transporte ferroviario en la ejecución de los planes nazis resulta muy interesante leer la explicación que da la propia compañía de transportes alemana, Deutsche Bahn.
::: Situación y horario :::
Am Bahnhof Grunewald 1, 14193 Berlín. No hay horario y es gratis.
Lugar de una simplicidad extrema y conmovedora, pero una visita más que obligada en Berlín. Tras la reunificación alemana, la Neue Wache (Nueva Guardia) fue designado como el memorial principal del país para las víctimas de las guerras y los totalitarismos.
Neue Wache / @xmoret
Ubicado en la célebre avenida Unter den Linden, en el extremo opuesto a la Puerta de Brandenburgo, se levanta este edificio neoclásico con aspecto de templo griego y pórtico de columnas dóricas. Concebido por el arquitecto Karl Friedrich Schinkel en 1818 como monumento en honor a los caídos en las guerras napoleónicas, después de la Segunda Guerra Mundial y el levantamiento del muro la RDA fue declarado ‘monumento para las víctimas del fascismo y el militarismo’.
Hoy en día alberga en su interior una réplica de la escultura “Madre con el Hijo Muerto” de Käthe Kollwitz en la que la artista refleja el dolor por la muerte de su propio hijo en la I Guerra Mundial. El resto es todo un inmenso espacio vacío, sin adornos.
La luz que entra por el óculo del techo le da cierto aire teatral a la composición. La escultura, justo debajo de esta apertura, está expuesta a la lluvia, la nieve y las inclemencias del clima berlines, toda una metáfora de la indefensión del ser humano ante la barbarie de los conflictos bélicos y los totalitarismos.
::: Situación y horario :::
Unter den Linden, 4. 10117 Berlin Mitte. Horario: todos los días de 10 a 18 horas. Gratis.
** Si te apetece saber más sobre la Neue Wache, te recomiendo la lectura de la guía apasionada de Emili J. Blasco, que fue corresponsal de ABC en la capital alemana **
A escasos metros de la Neue Wache, en la acera de enfrente de la avenida Unter den Linden, se accede a la Bebelplatz, uno de los rincones más bellos de la ciudad por los edificios que lo rodean: la Ópera Nacional y la Biblioteca Real (Kommode) de la Universidad Humboldt.
Pero esta plaza también ha pasado a la historia como el enclave en el que el 10 de mayo de 1933 las Juventudes Hitlerianas quemaron miles de libros de Heinrich Mann, Thomas Mann o Karl Marx, entre otros. A un lado pasa prácticamente desapercibida una instalación artística de Micha Ullmann que desde 1995 recuerda estos acontecimientos. Se trata de un monumento subterráneo formado por una biblioteca con estanterías blancas y vacías que se pueden observar a través de un cristal en el suelo. Junto a ella, una placa con una cita de Heinrich Heine:
“Das war ein Vorspiel nur, dort wo man Bücher verbrennt, verbrennt man am Ende auch Menschen.” (Eso sólo fue un preludio, ahí en donde se queman libros, se terminan quemando también personas.
::: Situación y horario :::
Bebelplatz. 10117, Berlín. Sin horario. Gratis.
La antigua estación de tren Friedrichstrasse era la última de la línea este-oeste antes de llegar a la frontera con Berlín Occidental. Con el levantamiento del muro y la división de la ciudad a partir de agosto de 1961 el edificio de la estación se transformó en control fronterizo para los berlineses que cruzaban o volvían del lado occidental.
Durante décadas fue el escenario de dolorosas despedidas entre berlineses cuyas vidas estaban marcadas por la división, hecho que le valió el calificativo de “Palacio de las Lágrimas”. El anodino edificio de acero y cristal de la vieja estación fue remodelado a mediados de los noventa y actualmente alberga una exposición permanente sobre el impacto de la división en la vida cotidiana de los alemanes. Allí es posible ver objetos originales de la época como una cabina de control, postes fronterizos, documentos, audios e imágenes con testimonios del momento. Historia pura de Berlín.
::: Situación y horario :::
El Tränenpalast está abierto de martes a viernes de 9 a 19 horas. Los fines de semana, de 10 a 18 horas. Reichstagufer 17, 10117 Berlin Mitte. La entrada a la exposición es gratuita.
No es propiamente un rincón, sino varios, todos los que se pueden conocer gracias al esfuerzo de la Sociedad para la Investigación y Documentación de Estructuras Subterráneas (Berliner Unterwelten) por divulgar la historia de la ciudad desde sus entrañas. Al margen de su actividad investigadora, esta asociación organiza visitas guiadas (disponibles también en español) por diferentes instalaciones en el subsuelo berlinés para reconstruir el pasado de la ciudad desde un original e interesante punto de vista.
Existen varios itinerarios que muestran la guerra desde la perspectiva de la población civil o la proliferación de búnkeres durante la guerra fría que reflejan la paranoia ante el riesgo de un conflicto nuclear. Los guías explican con todo lujo de detalles el funcionamiento de algunas de estas instalaciones que se conservan equipadas y aún operativas.
::: Situación y horario :::
Las oficinas centrales están en Brunnenstraße 105, 13355 Berlín. Según indican en su web (disponible en español), los tours han adquirido mucha fama en los últimos años, por lo que conviene ir con antelación a los puntos de venta de las entradas. Los recorridos duran 90 minutos y cuestan alrededor de 10 euros.
20 de enero de 1942. Quince altos representantes de las SS y del gobierno de Hitler se reúnen para debatir la instrumentación de la deportación y el asesinato planificado de los judíos europeos, la llamada ‘Solución Final’.
En la villa donde se celebró la conferencia de Wannsee, junto al lago homónimo, se encuentra actualmente un centro conmemorativo y educativo de renombre internacional. Abierto desde 1992 con motivo del 50 aniversario de la conferencia, acoge una exhibición permanente y una biblioteca multimedia que analizan los orígenes de la persecución, expulsión y asesinato de los judíos por parte de los nazis durante la II Guerra Mundial. Un lugar de reflexión para no olvidar uno de los capítulos más oscuros de la historia europea reciente.
::: Situación y horario :::
Am Grossen Wannsee 56 – 58 D-14109 Berlin. info@ghwk.de. Para preparar la visita, tiene una web muy maja en español. Abre todos los dias de 10:00 a 18:00 horas (excepto días festivos). Mediateca: lunes a viernes de 10:00 a 18:00 horas. Entrada gratuita.
En 1991, con Alemania recién unificada, las autoridades locales convocaron un concurso artístico para recordar cómo el Holocausto llegó a formar parte de todos los aspectos de la vida cotidiana de los berlineses. En lugar de plantar un monumento en alguna plaza, los artistas que ganaron el concurso, Renata Stih y Frieder Schnock plantearon una revolucionaria y polémica instalación: ¿qué mejor forma para recordar que llenando el barrio de Baviera de carteles con las absurdas normas que los nazis se inventaron en su progresivo proceso de deshumanización de los judíos?
“Los judios en Berlín sólo podrán comprar alimentos entre las cuatro y las cinco de la tarde” o “Los judíos deben renunciar a sus radios”, son algunos de los mensajes que cada día ven los vecinos de este tranquilo barrio residencial en el que un día vivieron Albert Einstein o Hannah Arendt.
::: Situación y horario :::
El memorial ‘Lugares de la Memoria’ está formado por 80 señales repartidas por los postes de la luz de este antiguo barrio judío. Puedes consultar su localización exacta en estos planos. Distrito de Schöneberg. Sin horario. Gratis.
Este año se cumple el 25 aniversario de la caída del muro de Berlín, la excusa perfecta para regresar a la capital alemana o visitarla por primera vez. Aunque la agenda conmemorativa incluye actos a lo largo de todo el año, los más potentes se reservan para la semana del 9 de noviembre. Por lo pronto, la agenda de eventos destacados en mayo incluye la bienal que comienza a finales de mes.