La verdad es que llega un momento que no sé si es por el tema del cambio de pesetas al euro o que las cifras son ya muy grandes para mí, pero da la impresión que cada vez son más grandes las cantidades que circulan libremente de mano en mano y en realidad todo cae en el mismo paquete perceptivo. Pero no nos engañemos no es así. Todo va hacia lo mimo: “poderoso caballero es don dinero” y “todo lo que toca el dinero lo corrompe”. Nuestra sabiduría popular, que tiene también su parte sensata, nos dice que evitemos las tentaciones, y que en los sobres sólo metamos cartas, y si puede ser de amor claro… Por cierto, ¿cuándo fue que escribió la última carta y manejo un sobre?
Pero déjenme hablar de otro tipo de sobres que no nos sobran tristemente. Me refiero a los comportamientos sobres-alientes, es decir, a los comportamientos ejemplares y excelentes. Creo que es lo que necesitamos más que nunca, ver ejemplos de dignidad y profesionalidad, de esfuerzo y conciliación, de negociación y sensatez. Necesitamos ver ejemplos para creer en ellos también, para contrarrestar toda la mediocridad que tanto nos rodea y nos amarga en el día a día. Debemos hablar de mérito, esfuerzo, implicación, mejora y excelencia. Porque todo profesional, si se trabaja con él con mentalidad de talento, tiene capacidad de conseguir resultados excepcionales. Puede ser lo que la literatura científica llama también como “los campeones”. Aquellos que demuestran diariamente. Piense por un momento, ¿encuentra algún ejemplo, alguien digno en quien creer y confiar? A que sí, pues rodéese de este tipo de perfil que es el que en realidad nos va a sacar de tanto sobre que sobra.
Más excelencia y menos sobres. Más resultados y demostraciones, más mentalidad de talento. Recuerde que si se rodea de talento, logrará sinergias, cambios y mejoras. Por lo tanto, no lo dude, es menos tiempo de sobres y más tiempo de talento. Y si tiene que pasar un sobre, que sea porque es el premio a la excelencia, lo que en la empresa conocemos como pago variable por productividad. Productividad real, demostrada y objetiva.