>

Blogs

María José Pou

iPou 3.0

Desmadre en fiestas

Conozco más de uno que desearía vivir los Sanfermines pero no se decide por el miedo al descontrol. Le gustan los encierros, la fiesta en la calle, la alegría con el forastero y cierta desinhibición. La justa. Ni más ni menos. Y ahí radica el problema. Uno de los mayores riesgos de la fiesta popular es acabar relacionada con el desmadre, el alcohol y sus consecuencias o los abusos y la basura por doquier. Eso está sucediendo con Pamplona en estas fechas. Quienes no se animan a acudir aducen, a menudo, que no quieren ver gente durmiendo por los portales o los bancos de un parque, totalmente “cocidos” y poniendo perdido todo con vómitos y orines.

Es un panorama terrible para una fiesta de renombre universal como los Sanfermines pero también es un horizonte pésimo para otras como las Fallas o la Tomatina. Éstas son dos ocasiones difundidas por el mundo entero gracias a la prensa, la televisión y hasta el cine. Pero lo que nunca deberíamos permitir es que se relacionen con el exceso, la bacanal y la posibilidad de dejar de respetar personas, bienes y espacios públicos.

No es solo un problema del comportamiento incívico de quienes acuden a la fiesta sino de la permisividad. El incivismo tiene más problemas para arraigar si las medidas de control y las penalizaciones son importantes. De ese modo, se transmite el mensaje de fiesta acompañada de la precaución necesaria. Por ejemplo, todos sabemos que hacerse el gracioso puede ser incómodo en un aeropuerto europeo pero realmente peligroso en uno estadounidense. La razón es que nos llega el mensaje de que su policía de fronteras es muy severa. Lo mismo sucede con la borrachera. No es lo mismo ir cargado de alcohol por una calle de Moscú que por una avenida belga. Por eso es tan importante cortar de raíz cualquier exceso en cuanto se produce. No solo por evitar que vaya a más sino por enviar un mensaje al mundo que frene el efecto llamada. Valencia o Buñol deben evitar ser consideradas una réplica de Salou o de Pamplona. Y éstas deberían revisar sus límites o la fiesta invitará a unos pero expulsará a otros, más cívicos e interesantes como turistas.

Temas

fiesta

Socarronería valenciana de última generación

Sobre el autor

Divide su tiempo entre las columnas para el periódico, las clases y la investigación en la universidad y el estudio de cualquier cosa poco útil pero apasionante. El resto del tiempo lo dedica a la cocina y al voluntariado con protectoras de animales.