>

Blogs

Lidón Sancho

Más vida que arte

El profesor danzante

Después de llevar una larga temporada sin encontrar un solo guión cinematográfico con la calidad que merecería mi atención, me he topado con una obra maestra. Tantos años vilipendiando y maltratando al profesorado desde las organizaciones gubernamentales (al no darles apoyo como figura de autoridad ni conferirles el respeto por su responsabilidad en la sociedad) y tantos años machacando al alumnado y argumentando que son Satán en persona y que habría que encadenarles a la pata de la mesa, la película canadiense Profesor Lazhar ha vuelto a otorgarme la esperanza en la raza humana (docente o no).

Con un principio ideológico, de entrada muy fuerte, como es la muerte de una profesora (prometo no hacer muchos spoilers) el argumento gira en torno a unos chicos y chicas de 11 y 12 años de un colegio de Montreal. Éstos tienen que vivir un duelo, mientras aceptan a un nuevo profesor de origen argelino, llamado Bashir Lazhar, cuya historia personal está teñida de dolor y de víctimas.

Así, de golpe, parece un guión de los de “voy a pegarme un tiro cuando termine” o “menudo drama para después de comer” pero arroja una luz inaudita en estos tiempos sobre solidaridad y buenas maneras, tanto entre culturas como entre generaciones tan dispares como son las del alumnado y el profesor. Con una delicadeza más propia de una época anterior, el actor Mohamed Fellag, parece danzar entre sus pupilos y pupilas apenas rozando los pupitres y con unos movimientos suaves y ligeros. El tono de voz firme y pausado al mismo tiempo, su sentido común -hoy en día, el menos común de los sentidos-, su apoyo incondicional a sus chicos y chicas ante la tragedia y su desesperación por pertenecer a una comunidad tan distinta, en principio, de la suya hilan una historia que merece la pena ver y reflexionar. No tiene grandes artificios en los diálogos ni tomas de cámara complicados, pero, hay que estar atento y atenta a aquello que dicen y argumentan todos los personajes que van apareciendo a lo largo de la trama porque tiene una carga de significado apabullante. Aportan su calidad humana sin reservas, con la que aparecen frente a la cámara, tan acostumbrada y cansada últimamente a interpretaciones sosas que intentan reproducir la humanidad de las personas reales. El trabajo realizado por los niños y niñas actores, además del resto del elenco, es sublime por su aparente simplicidad, dulzura y fuerza.

La narración del día a día en una clase, sus diálogos cruzados, su sencillez en la puesta a punto de cada escena, es brillante. Y queda la sensación de que estamos mirando a través de una gran cerradura la realidad del mundo, acompañando silenciosamente la rutina de sus vidas, tan delicada y respetuosa.

Y, al volver a visionarla, me doy cuenta de que la teoría de que todas las artes están conectadas es cierta. La fusión entre literatura, por sus palabras con tanta carga emotiva contenida; arte, por sus pinceladas de color, luz y forma; y danza, por los movimientos del profesor, bailando suavemente mientras escucha a lo lejos una música que, con su ritmo sentido en las tripas, le recuerda a las canciones populares de Argel, me impresiona porque es un retazo de vida a través de todas las manifestaciones artísticas que las personas somos capaces de crear. Todas, de un modo u otro, hacemos arte en nuestras vidas, como ese profesor, pero no nos damos cuenta hasta que alguien se detiene a observarnos con la mente abierta de par en par.

Os dejo el trailer para que veáis de qué os hablo:

Temas

Por Lidón Sancho

Sobre el autor

Me dedico al ARTE en mayúsculas porque inunda toda mi vida: soy poeta y escritora; comisaria de exposiciones y docente; canto, bailo, aprendo a tocar la guitarra, leo hasta caer desfallecida... Sé que la vida va más allá del arte (de ahí el nombre del blog) pero también sigo creyendo que la cultura es lo que nos salvará de la bestialidad.


noviembre 2012
MTWTFSS
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930