>

Blogs

Fani Fernández

Mil piruetas

Los que fingen leer

Seguir a @FaniFdezPat

Un postureo como cualquier otro. ¿Nunca has fingido leer para agradar a alguien? ¿O para parecer ser más interesante?. ¿O a fin de que crean que tenéis un libro y un filón en común?. ¿Ni por diversión?. Es más frecuente de lo que piensas. Están quienes fingen leer en el bus para que no ser incordiados, en el tren cuando están pensando en él/ella y les cuesta pasar página o quienes simulan leer en la playa o ante sus hijos, que son lo peor. Métodos de simulación de lo más variopinto pero más éticamente inmorales unos que otros, convendréis. El pequeño ardid rodea de un halo de respetabilidad a quien se supone está nutriéndose de saber que impide interrumpirle y no sólo por la posibilidad de que responda con un rollo erudito sino también porque las lecturas de cada cual son algo muy personal, un momento íntimo y sagrado.

Mera pose a veces, como decías. Leíste hace poco que en esto del fingimiento los mentirosillos ahora se escudan más en Murakami, por aquello de parecer estar a la última en tendencias. Qué sacralizada está la afición lectora. El nipón supera ya a García Márquez según la prensa humorística a la hora de marcarse un farol literario. Son nombres que levantan sospechas, y no deberían, pobrets. Pero su fama llega hasta estos extremos. Recurrentes como recurso porque aunque sea de oídas todo el mundo sabe de qué van alguno de sus libros más conocidos.

Entre la dieta de año nuevo y la crisis, muchos -multitud-, estamos abandonando esa costumbre social por la que se salía los fines de semana, esa hábito tan cool y saludable que se da más bien poco. Por tanto te encuentras ante mucho tiempo disponible y decides rodearte de libros aunque vayan a convertirse en no devueltos, no leídos, no acabados o incluso -por qué no confesarlo-, no entendidos. Así pues a pesar de que leas a medias, se te vaya la olla a tus preocupaciones y te cueste volver sobre el párrafo anterior, estás ahí, construyéndote un refugio para abstraerte plácidamente sin que te molesten, atributo en absoluto exclusivo de la TV. Si eres un lector de los que fingen, no recomiendas un invento del MIT, (Instituto Tecnológico de Massachusetts) el ‘sensory fiction’ por el que se puede disfrutar de una lectura interactiva a través de un chaleco. Los inventores se inspiraron en ‘The Diamon Age’. Qué yugo más pesado, por favor, fuerza a sentir el momento como recogían no hace mucho las noticias de Antena 3. Ahora sólo hace falta que se pongan en contacto con el AITEX (Instituto Tecnológico Textil) y muchos preferirán la compañía de un buen libro a la de un humano.

¿Alguna vez has padecido la lectura de manera tan convulsa como unas fiebres maltesas, de esas que te han impedido escuchar el teléfono, los mandatos de tu madre o los imperiosos reclamos del día a día?. Más allá incluso de esos momentos en que toda la familia disimula tras unas páginas como cuando pides colaboración para sacar o bañar al perro o llegado el momento de ordenar armarios, por ejemplo. Hay quien ya puestos a fingir lo hace con una lectura tan absorbente que no le permite escuchar o atender a lo que se le está diciendo. Pero ten cuidado, es peligroso, puede que sin pretenderlo acabes leyendo de verdad.

Los libros, ese lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo.


febrero 2014
MTWTFSS
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
2425262728