“¿Compras en Mercadona?”, es una pregunta habitual en España para luego dar pie a un largo debate sobre las bondades y defectos de esta cadena de supermercados. He tenido esta conversación en múltiples ocasiones y la principal ventaja, la más indiscutible, siempre ha sido la de “acabo en Mercadona porque está debajo de mi casa”.
La proximidad es, por tanto, un gran punto a favor de Mercadona aunque, si lo que se analiza es el modelo de negocio, esta ventaja no se debería tener en cuenta. ¿Mercadona es competitiva porque creció mucho o crece mucho porque es competitiva? Claramente, lo segundo.
Este análisis es más importante cuando se tiene en cuenta el modelo de negocio que Mercadona va a implementar fuera de España. En Italia o Francia, sea cual sea el destino, su red será pequeña y la que hoy en día es la ventaja más indiscutible de Mercadona no la será. ¿Qué modelo de supermercado aplicará Mercadona fuera de España?
Una de las ventajas que mayoritariamente se le atribuye a Mercadona es la de cumplir con su premisa de “siempre precios bajos (SPB)”. Esta cualidad la logra, como explicaron fuentes de Mercadona, analizando el coste de cada producto, eliminando lo superfluo y quedándose sólo con lo que se supone que el cliente quiere.
Un ejemplo en esta línea lo oí recientemente. Con una botella pequeña de agua en la mano, un empleado de Mercadona dijo: “Esto es plástico y petróleo”. No se refería a la calidad del agua (que procede de un manantial) sino a que los costes principales del producto son el envoltorio (plástico) y el transporte (petróleo).
Esta filosofía de eliminar lo superfluo provoca también la eliminación de la marca y la proliferación de los productos Hacendado, Deliplus, Bosque Verde…
Ahí es donde empiezan las principales críticas hacia Mercadona. El abataramiento de los productos logrado vía la marca blanca ataca a la capacidad de elección de cliente, lo que en algunos casos provoca rechazo.
Cuando se está en este punto del debate (¿qué es más importante el precio o la diversidad?), suele salir en la conversación los hipermercados, esos centros tan grandes que son capaces de tener hasta varias categorías de marcas blancas (ver estrategia de Carrefour contra Mercadona) y un amplio surtido de marcas conocidas, las llamadas de fabricante. El problema de estos hipermercados es el principio de este mismo post. Las ventajas son indiscutibles pero “acabo en Mercadona (o el supermercado más cercano) porque está debajo de mi casa”.