Europa está rodeada y su futuro económico gravemente comprometido ya que está hinchando una burbuja de la importación. El gráfico de tráfico de TEU’s (contenedores medida estándar) a lo largo del mundo es realmente preocupante. El Viejo Continente es un comprador compulsivo de mercancías que no produce y, si no se rompe este vicio, las repercusiones serán drámáticas.
En las tres áreas de influencia que aparecen en el gráfico aportado por la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), Europa es el continente deficitario. Asia, fábrica del mundo, vende en Europa 15,2 millones de TEU’s mientras que compra sólo 9,3. La diferencia es de 5,9 millones de déficit. En el caso de las relaciones entre Asia y Norte América, la diferencia es de 5,7 ya que Asia exporta 14,3 millones y Norte América, 8,6. Además, la incipiente Sudamérica logra un superhabit a favor de Europa de 0,74 millones de TEU’s al año. En el comercio entre Norte América y Europa también sufrimos déficit, en este caso, de unos 100.000 TEU’s.
Esto no es sostenible. Europa no puede matenerse a base de comprar productos de fuera por el descalabro que supone para sus balanza de pagos. La apuesta por la industria debe ser innegociable.
La situación se asemeja a la burbuja inmobiliaria. En España no teníamos dinero y para comprar casas necesitábamos que nos prestaran desde el norte de Europa. Ahora quieren que se lo devolvamos y no nos quieren prestar más. Las situaciones de comercio exterior como la que vivimos en Europa no son sostenibles en el tiempo ya que implican eliminar de manera estructural dinero de nuestra economía. Debemos cambiar porque llegará un momento en el que ya no podremos seguir comprado lo que no hacemos dentro.
Es cierto que, en muchos productos, es más barato comprarlo en una fábrica china que hacerlo en una europea. El desarrollo de esta práctica de una manera continuada nos lleva a aceptar que hay produtos que no se pueden hacer aquí. Sin embargo, el alza del petróleo, que encarece los portes, debe hacernos replantearnos si debemos volver a fabricar aquí lo que acostumbramos a comprar en Asia.
¿Existe algún miedo real a que los coches que conducimos en Europa se fabriquen íntegramente en otros continentes? Alemania, país caro en mano de obra pero logísticamente bien ubicado, es el principal fabricante de automóviles de Europa.
Otra cuestión distinta es que no nos aprovechemos de este tráfico portuario para lograr economía en la Comunitat. El puerto de Valencia están en medio del eje horizontal que forma China, Europa y Estados Unidos. El empleo cualificado dedicado a la logística es una apuesta local que tiene todos los condicionantes para ser ganadora. Pese a ella, seguimos necesitando la industria.
Sígueme en Twitter. @julianlarraz