El pasado miércoles, las sucursales de Bankia (antes Bancaja, Caja Madrid o Caixa Laietana) en Barcelona lucían de la siguiente forma tal y como publiqué en el post: Bankia: “Todo un jodido juntos”. Tradujeron “Todo un futuro juntos” por “Tot un futut junts”.
Ahora, tras la conmoción generada en internet, los carteles muestran esto:
Durante estos días que ha tardado Bankia en rectificar he recibido todo tipo de comentarios. El mensaje que más se repite (en distintas versiones) es: “¿error? Por una vez que dicen la verdad”. Esto es preocupante.
Bankia es una entidad sistémica, es decir, que no puede quebrar porque si sus problemas salen a la luz arrastrarían a toda España. Es sistémica por su tamaño, por la cantidad de clientes que tiene. Pese a tener esa dimensión no goza de prestigio y los comentarios que suscita su error son que realmente un banco (en este caso Bankia) quiere “joder” a la sociedad. El descrédito de la banca (creo que el sentimiento se puede y debe generalizar) es preocupante. Creo que si el error hubiera sido de BBVA o el Santander, la respuesta sería la misma. Si pudieramos vivir sin bancos, esto no sería un problema pero realmente estamos obligados a vivir con ellos (hipotecas, tarjetas…).
Otros comentarios han versado sobre si Bankia realmente dice que “todo un jodido juntos”. “Joder”, en catalán, “fotre”, se escribe “fotut” y se pronuncia “futut”. Los puristas del lenguaje se han puesto las botas con el matiz sobre si realmente pone o no “jodido” en catalán. Nadie lo ha entendido de otra forma.
Y con esto volvemos a una de las cosas que dije en el primer post. Los empleados de Bankia como los de la exsucursal de Bancaja fotografiada por mi prima Ana María en Paseo de Gracia, 118 han sido incapaces de reaccionar. ¿Tan poco les importa la imagen de su propia empresa? ¿Nadie en Barcelona se dio cuenta antes de que la fotografía volara por internet?
En aquel momento dije de que la decision había nacido de Madrid. Exactamente afirmé: “Alguien, indudablemente de Madrid, decide que en Barcelona el cartel debe ir en catalán”. Los comentarios sobre esta frase me han dejado alucinados.
Hay madrileños que han interpretado que con la frase asegura que todos los madrileños son tontos. No era esa la intención pero sí demostrar que si sólo te miras el ombligo descuidas el resto del cuerpo. Y de esto sí que son culpables muchos madrileños.
El último comentario que voy a destacar es la respuesta de Bankia. Ni palabra del error, ni palabra de la rectificación.
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