Ha empezado el 2013 y ha llegado ya el turno de la banca. Tras ocultar los excesos inmobilliarios y demasiadas distracciones para contentar a Europa con los distintos decretos de reestructuración, el ejercicio debería empezar limpio de polvo y paja y, por lo tanto, los banqueros deben empezar a ser banqueros. Ya no valen más […]