LAURA TORRADO
Periodista
CRÓNICA DEL PÁJARO QUE DA CUERDA AL MUNDO
Tusquets
689 páginas
Y dos meses y medio después, puedo decir que ya me he leído algo Murakami: 689 páginas del escritor japonés de mayor prestigio, de nuevo aspirante al Nobel y de nuevo derrotado, con sus juegos y sus historias que casi llegan a desesperar, con largos trechos y cortos capítulos donde la lectura es deliciosa aunque se estiren las escenas y donde se nota que al autor le importa un pito la verosimilitud o incluso la lógica de lo que está contando.
Tooru Okada, el protagonista y el enlace de toda la historia, puede ser perfectamente cualquiera de nosotros, pero Murakami presenta en paralelo, la relación de nuestro mundo conocido con otro mundo desconocido de sombras y misterio y la difícil y delicada relación que existe entre ellos. Mundo de sombras en el que el subconsciente se une a fuerzas desconocidas y peligrosas que mueven a hacer cosas que no deseamos hacer, mundos que nos ayudan y nos utilizan, que se comunican con el protagonista mediante pasajes y personajes que pueden darnos claves vitales que transforman y ordenan nuestra vida pero que también pueden destruirla. Mundo que ayuda a conectar a unos con otros, de modo que la vida tenga sentido, de modo que no lo pierdan todo, que no les abandone todo.
Además de Okada, aparecen personajes como su desaparecida mujer, Kumiko, su cuñado Noburu Wataya, la vecina May Kasahala, las hermana Creta y Malta Kanoo y mi favorito, el teniente Mamiya, cuya estremecedora historia hace poner los pelos de punta con el relato de Boris el despellejador…prostitutas de la mente, el pájaro profeta, Nutmeg y Cinnamon, la mansión de la horca y, sobretodo, el pozo. Esa obsesión por los pozos y por meter a sus personajes allí dentro, donde todo pasa y, a la vez, nada ocurre. Personajes extraños y pintorescos, islas, chicas jóvenes y guapas, prostitutas educadísimas y encantadoras y algo de música. Murakami, después de todo, no decepciona.
A tener en cuenta también:
https://blogs.lasprovincias.es/noslohemosleido/2011/09/01/placentera-perturbacion/