LAURA TORRADO
Periodista
LA VERDAD SOBRE EL CASO HARRY QUEBERT
Jöel Dicker
Alfaguara
672 páginas
21 euros
Hay dos cosas que dan sentido a la vida: los libros y el amor. Y en esta novela, su joven autor suizo se decide a rendirle homenaje a los dos. Joël Dicker ha escrito una novela de más de 600 páginas un tanto autobiógrafa: un joven escritor que no encuentra el éxito y que se desespera ante la falta de ingenio para encontrar un buen tema con el que abordar su próxima novela tras un apabullante éxito en su primer libro. Cuando ya está a punto de tirar la toalla, su mentor, profesor y entrenador, Harry Quebert, se ve envuelto en un crimen pasional que le hace recapacitar y volcarse por completo en averiguar todo sobre ese misterioso asesinato en ese pequeño pueblo americano, Aurora, situado en el estado de New Hampshire. Así, lo que parecía una novela más de intriga se convierte en la novela revelación del año, en el libro más vendido, no sólo en la ficción del mismo argumento, sino también en la vida real. Porque en la realidad, este joven escritor suizo iba a tirar también la toalla, tras años de intentos infructuosos de dedicarse a escribir. Y, finalmente, con la historia del asesinato de la jovencita Nola de 15 años, amante de su profesor Harry Quebert, se ha convertido en el libro más vendido en Francia este verano, Premio Goncourt y de los más comerciales en otros países como España y traducido a más de treinta y tres idiomas. A lo largo de una buena recreación de los hechos, el autor consigue meter al lector en las intrigas, dimes y diretes de esta pequeña localidad de Estados Unidos, y consigue recrear perfectamente los diversos escenarios, los tres tiempos en los que centra la narración -1975, 1998 y 2008- y desmenuzar a cada uno de los personajes que aparecen perfectamente descritos hasta conseguir envolver al lector en su trama, sus sentimientos y su amor por la lectura. Un libro recomendable para meterse de lleno en la trama y dejarse llevar por su rápida lectura.
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VALORACIÓN:
Esta novela entretiene y engancha con potencia. Los sucesos bien contados y reconstruidos ejercen de imán para casi cualquier lector. En este caso, además, el autor limpia la conciencia del que se sienta culpable por dejarse atrapar ante un tema luctuoso gracias a una segunda trama sobre el mundo editorial. Los asuntos y preocupaciones en la relación autor-editor-maestro barnizan de sofisticación un argumento bastante manido, porque aquí el tema real, el que engancha, es el de la chiquilla muerta. Los arranques de los capítulos sugieren lo que nunca terminan de desarrollar. Dicker nos la da con queso, más que darnos un caso, pero la trampa es interesante e inteligente. Mirada muy americana (y monetaria) sobre la vocación literaria. Algunos personaje, como el editor o las madres en general, son burdas caricaturas. Resulta curiosa, y un punto boba, la manera de reflejar el universo femenino, ciertamente maltratado en la mayoría de las ocasiones que asoma en la novela. El texto crece, crece mucho a mitad, y en algún momento parece que profundiza sobre una segunda lectura: la de la impostura y los remordimientos. Me gusta cómo la mayor parte del pueblo, Aurora, es desnudado de sus miserias. Algún pasaje del libro peca de un simplismo mental un tanto inverosímil teniendo en cuenta que al narrador protagonista, un escritor joven y supuestamente muy inteligente, se le supone un alto nivel intelectual. En ese mismo sentido, se echa de menos mayor diversidad y diferenciación en los registros lingüísticos de los personajes y de las miradas que narran. Sin restarle atractivo a la trama y un buen tanto en el juego con el lector (el de la madre de Nola), la sucesión de falsos finales resulta muy, muy cansina. Casi lo estropea todo. La repetición de pasajes, al principio y al final del libro, tampoco me gustó. La novela no es brillante pero sí es muy eficaz. Divierte.
BURGUERA
@Fausto6969