Historia de una pareja de estadounidenses, Cynthia y Adam, que se abren paso en el mundo de los negocios (por las buenas y por las malas) hasta alcanzar un estatus privilegiado que sus hijos disfrutan desde perspectivas distintas.
VALORACIÓN: Estilo limpio y ameno. Dee adopta una mirada amoral frente al modo en que el protagonista logra su fortuna. En realidad, es la mirada que se ha utilizado por parte de todos los que participan en la trama, que entronca con cierta tradición de la literatura estadounidense de retratar la vida de los ricos del siglo XX y que, a su vez, da continuidad a la fascinación que la riqueza provoca en la literatura anglosajona. Gustan los ganadores, allí. Interesante argumento. Personajes atractivos. Un punto muy original que la pareja se presente tan unida y enamorada a lo largo de los años: forman un curioso equipo. La novela crece, a pesar de algunos baches, y su final incita a segundas lecturas de un texto interesante, sin volverse loco, pero peculiar. Deja poso. Divertida reflexión sobre el arte moderno y su discutible valor más allá de fogonazos sensitivos. Interesante el personaje del hijo, que cierra el texto. Dee es similar a Franzen en cuanto a tono y resultado, lo cual no es poca cosa, pero tampoco trastoca ningún modelo a la hora de contar una historia de ricos que, a veces, también lloran, pero poco.
BURGUERA
@Fausto6969