MIGUEL A. HOYOS
Periodista de RTVE
@HoyosMiguel
14
Jean Echenoz

Anagrama
104 páginas
13 euros
Este es el año de los aniversarios redondos de El Greco, Cortázar, Platero y yo y la Gran Guerra. Intento buscar una relación entre ellos porque sospecho que el azar juega a estas cosas. Pero aún no lo encuentro.
Echenoz, que es francés, y adora las historias de la historia, se centra en la gran guerra. Y hace una novelita a su manera que funciona como una peonza. Es una novela peonza (tanto como Rayuela es una novela rayuela)…. Una novela peonza que arranca de un punto, da varias vueltas, sobre otros adoquines sin dejar de girar sobre sí misma y regresa de algún modo al lugar donde se le lanzó.
“14” tiene una virtud para ser una novelita de la primera guerra mundial, y es eso, que es una novelita. No es exhaustiva en absoluto y hasta a veces parece que no cuenta nada contando tanto. parece que los libros históricos deben ser tochos tremebundos. pues no. “14” habla de dos hermanos, Anthimes y Charles, a los que sorprende la guerra, y de otros tres amigos suyos. Cada uno corre una suerte, y no siempre la mejor suerte acaba siendo buena suerte. Ni tampoco la peor. La gran guerra les pasa por encima, claro, y sufrimos, sí, pero Echenoz adopta ese tono ligero, premeditadamente ligero que te evita los dramas sin dejar llevarte a la dura realidad. Cuenta también como de repente el siglo descubre el poder mortal de los aviones, de la química y hasta de las ratas. Y sobre todo el de los hombres. A mi me encanta lo que le pasa a Charles, que quieren que les diga, ese hermano estirado, el novio elegido, el hombre afortunado. Me encanta. Me parece coherente Anthimes, muy coherente. De hecho Echenoz es un tipo coherente, y a veces se permite ser travieso y cruel.
Me dirán, Echenoz juega con ventaja, es un escritor al que se lee muy fácil, elige historias que se leen fácil. Ya, pero hagánolo ustedes, y sin perder la calidad, ojo. Aquí Echenoz se muestra hasta más libre que en ‘Correr’ o en ‘Tesla’ y no es decir poco. Libre dentro de su milimetrada concepción del “objeto literario”, su “cajita de letras” perfecta, similar a una cajita de música, con sus engranajes y su todo. Su peonza, su pequeña, infantil, leve y caprichosa peonza, que esto es “14”.
Y es que la Gran Guerra fue tan bestial que es mejor fijarse en el brazo de un soldado que en todo el maldito tercer regimiento.