El proceso que nos ayuda a pasar del estado de vigilia al sueño es facilitado por una serie de rutinas que de forma más o menos inconsciente repetimos para facilitarnos el sueño (adoptamos determinada postura, colocamos la almohada en determinada posición, nos relajamos antes de intentar dormir, etc.)
El niño, desde que nace, va adquiriendo unas rutinas de sueño, que cuanto más tiempo tiene, se hacen más fuertes, más arraigadas, y más difíciles de cambiar.
Los primeros meses los bebés duermen muchos ciclos de sueño en un día y el periodo de transición de la vigilia al sueño es más corto. Cuanto mayores se hacen los bebés los tiempos de vigilia son más largos y la transición a conciliar el sueño puede ser más largo, y estar más interferido por los estímulos ambientales .
¿Qué es el método Estivil? Es un modo ordenado y sistemático de poder llegar a un resultado o fin.
El método Estivil es un buen “método” pero no necesariamente el único, aunque para reeducar una hábito de sueño alterado hay que tener un método.
Cuanto más temprano implantemos un método menos rutina y costumbres adquiridas tendremos que modificar y menos arraigadas estarán, ya que el niño no tendrá que desaprender una forma de conciliar el sueño.
El método que decidamos ha de ser :
Los niños no pueden tener ninguna incertidumbre de lo que va a pasar y cómo vamos a actuar, sino les crearemos intranquilidad porque no sabrán cómo queremos que se comporten.
Es bueno antes de comenzar:
Si las condiciones no son las descritas es posible que sea mejor esperar a que se cumplan para tener éxito en el menor tiempo posible.
Dr. Luis Fernández • Ginecólogo en Clínica Millet