Las Provincias

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Fortalecer el suelo pélvico ¿Sirve de algo?
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Antón Millet | 28-02-2017 | 13:37| 0

 En 1948 Arnold Kegel popularizó los ejercicios del suelo pélvico que llevan su nombre. Desde entonces y hasta hace poco tiempo estos ejercicios se reservaban sólo para mujeres de edad avanzada con incontinencia urinaria. En los últimas décadas, sin embargo, se ha propuesto su uso preventivo en pacientes sin incontinencia, con o sin factores de riesgo. También se ha propuesto un uso terapéutico en pacientes con incontinencia establecida.

La rápida incorporación de las mujeres al trabajo tras el parto y el énfasis que actualmente se pone sobre los aspectos cualitativos de la salud hacen que la percepción sobre el problema de la incontinencia esté cambiando. En países como Francia, todas las embarazada se someten a sesiones de ejercicio de suelo pélvico al final del embarazo y tras el parto. En España esta no es una práctica consolidada.

La musculatura pélvica tiene 2 funciones: aguantar el peso de los órganos pélvicos y contribuir al cierre de los esfínteres Alrededor del 33% de las mujeres pierden orina y un 3%- 10% presentan incontinencia fecal (líquida, sólida o gases). Los partos contribuyen significativamente a estas pérdidas aunque existen otros factores de riesgo. El factor más relacionado con la pérdida de heces es que se produzca un importante desgarro de la musculatura perineal en el parto. La incontinencia urinaria es más frecuente si el parto es vaginal, el bebé es grande, se instrumenta el parto con forceps o si existen antecedentes familiares de incontinencia urinaria.

El entrenamiento del suelo pélvico se suele recomendar durante el embarazo y el puerperio para prevenir y tratar la incontinencia. Consiste en distintos ejercicios físicos que las mujer realiza varias veces a lo largo del día para fortalecer la musculatura perineal. Estos ejercicios aumentan la fuerza, la resistencia y la coordinación de la musculatura. No existen datos que demuestren que el fortalecimiento perineal dificulte el parto vaginal; antes al contrario, cada vez hay más estudios demostrando lo contrario.

Los estudios muestran claramente que los ejercicios de suelo pélvico antes y tras el parto:

1- Reducen un 30% el riesgo de incontinencia a los 12 meses tras el parto en mujeres que no perdían orina antes del embarazo.

2- Reducen un 40% el riesgo de incontinencia a los 12 meses tras el parto en mujeres que pierden orina durante el embarazo y en los 3 primeros meses tras el parto.

3- Reducen un 26% el riesgo de incontinencia en “poblaciones mixtas” (con o sin incontinencia) que ejercitan su suelo pélvico. La eficacia de generalizar los ejercicios de suelo pélvico a todas las mujeres embarazadas es, por tanto, menos evidente.

Faltan datos que demuestren que los efectos beneficiosos del fortalecimiento perineal se mantengan más allá del primer año. Esto es quizás debido a que que las mujeres reducen la realización de ejercicios con el tiempo.

Personalmente estoy convencido de la utilidad de ejercitar el suelo pélvico al final de la gestación e inmediatamente tras el parto. Espero que las autoridades sanitarias sean capaces de divulgar este mensaje y articulen programas encaminados a reducir la incontinencia. La salud y la calidad de vida van de la mano y aunque perder orina no mata a nadie, las mujeres que sufren el problema saben que su salud está seriamente comprometida.

Antón Millet, ginecólogo.

Clínica Millet- Valencia

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La revolución silenciosa: Rompiendo reglas
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Antón Millet | 14-11-2016 | 15:19| 0

En las últimas décadas hemos vivido la mayor “revolución” de los últimos siglos y la han protagonizado las mujeres occidentales: éstas han ido equiparando sus derechos – y obligaciones- a los de los hombres. La integración al mundo laboral ha constituido un elemento esencial de este proceso. Esto no se ha producido igualmente en todas las áreas geográficas del mundo y, de hecho, las disparidades en este sentido son evidentes y aparentemente crecientes.

Habrá quien sostenga que esta igualación de hombres y mujeres ha sido auspiciada de forma encubierta por los poderes económicos para aumentar artificialmente las necesidades materiales y el consumo de las familias. No quiero entrar en esta polémica. Lo que sí quiero es señalar que las mujeres actuales necesitan simplificar sus vidas para adaptarlas a las nuevas circunstancias que les toca vivir.

Como ginecólogo, observo que tener la regla cada mes supone una carga para muchas mujeres. También veo que muchas mujeres jóvenes todavía relacionan REGLA y SALUD: la ausencia de reglas se considera algo anómalo. En los últimos años, sin embargo, empieza a calar la idea de que la ausencia de reglas podría constituir una ventaja.

Estudios científicos publicados hace más de 10 años mostraron que al menos el 55% de las mujeres se sentían interesadas por la idea de vivir con menos reglas. Sin embargo, el 90% de las mujeres siguen creyendo que suprimir las reglas no es bueno para su salud.

Antes de seguir, quiero insistir en la diferencia que existe entre no tener la regla de forma voluntaria – con tratamiento hormonal- y no tenerla de forma espontánea. El primer escenario es el que me interesa en este momento. El segundo escenario requiere de la valoración por un ginecólogo para descartar patologías o una menopausia precoz.

Actualmente tenemos ya mucha experiencia con fármacos hormonales que suprimen la regla. De hecho, la toma de píldoras anticonceptivas consiste en 21 días de tratamiento y 7 de descanso; en los días de descanso se presenta una hemorragia que las mujeres consideran una regla sin que lo sea… son hemorragias artificiales que “imitan” a las reglas naturales.

La regla se presenta por una caída brusca en los niveles hormonales; los síntomas desagradables asociados a las reglas también se presentan en el intervalo libre de hormonas (ILH).

 

La mayoría de las mujeres consideran la regla como una molestia necesaria. Otras sufren reglas muy dolorosas y/o asociadas a fuertes jaquecas. Algunas mujeres sangran muy abundantemente o sufren severos síndromes premenstruales; otras trabajan en el ejército, en el espacio, en condiciones meteorológicas extremas o simplemente compiten deportivamente. Una regla difícil puede estropear un viaje o un evento social… En todos estos casos, la regla supone un gran problema.

 

 

En estos casos, los ginecólogos hemos recurrido a la toma de anticonceptivos de forma continua, sin descanso entre cajas, para suprimir las reglas.

Estas pautas nos han permitido ganar experiencia en lo que respecta a eficacia y seguridad: la sintomatología asociada a la menstruación desaparece rápidamente sin que aumenten riesgos a largo plazo.

Quiero insistir en que no hay datos que indiquen que aumente el riesgo de desarrollar ningún tipo de cáncer por utilizar anticonceptivos hormonales en pauta continua. Tampoco aumentan los riesgos cardiovasculares.

Si una mujer desea reducir el número de reglas o suprimirlas del todo, debería hablar abiertamente con su ginecólogo sobre el tema. Una forma sencilla de evitar las reglas tomando anticonceptivos es no tomar las pastillas placebo, evitando los descansos entre cajas – encadenando varias cajas una detrás de otra-. Esta pauta lleva a tomar 17 cajas al año en lugar de 12. También se pueden usar anillos vaginales o el DIU Mirena. Este último se usa durante 5 años y permite evitar embarazos, reduciendo o eliminando la cuantía de las reglas (25% tras 1años de uso y el 50% tras 2 años). Las inyecciones de Depoprogevera – hormona anticonceptiva- también reduce el número de reglas.

Independientemente del tipo de tratamiento que tomemos para reducir el número de reglas, pueden producirse manchados y/o sangrados irregulares antes de que las reglas desaparezcan del todo. En la mayoría de las mujeres, estos sangrados son poco importantes y suponen pocos días; sin embargo, algunas consideran estos manchados tan molestos que prefieren tener la regla. Se ha demostrado que los manchados/sangrados irregulares van disminuyendo si se persiste en el tratamiento.

Mi conclusión es que la clave para una supresión exitosa de las reglas pasa por hablar claramente con el ginecólogo y trabajar con él hasta encontrar el mejor método para lograrlo. Vivir sin reglas es posible y a veces muy deseable.

Antón Millet-Clínica Millet

Noviembre 2016

Clínica Millet |Ginecología, Reproducción Asistida, Diagnóstico Prenatal, Pediatría, Endocrinología

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Este post es muy importante para mí: Síndrome de Phelan McDermid
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Antón Millet | 19-08-2016 | 17:00| 0
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Hace unos años atendí el parto de una bebé preciosa. Todo salió muy bien pero a los pocos meses los padres notaron que el bebé no progresaba correctamente en su desarrollo. Por hacerlo breve os diré que el bebé fue diagnosticado de un síndrome de Phelan-McDermid. Ya os podéis imaginar por lo que han pasado los padres: una primera fase de shock, de incredulidad, de desánimo… pero también de esfuerzo, lucha y superación.

El síndrome de Phelan-McDermid es una alteración genética que consiste en que falta un pedacito de un cromosoma, el número 22. Los pacientes presentan retraso en el desarrollo en múltiples áreas, especialmente en la capacidad de hablar pero también cierta discapacidad intelectual y/o síntomas de autismo. Es una enfermedad rara ya que hay unos 150-200 casos diagnosticados en España – aunque probablemente haya más sin diagnosticar…-.

Hablé con el padre hace unas semanas y me contó, con lágrimas de alegría en los ojos, que su hija ya era capaz de bajar unos pocos escalones sin ayuda… La niña está progresando mucho gracias al apoyo que está recibiendo y a lo bien y mucho que la están estimulando.

libro-El-Poder-de-una-Sonrisa

El problema de las enfermedades raras es que son grandes desconocidas: al afectar a pocas personas, se destinan pocos recursos a investigación y desarrollo de tratamientos.

A la asociación de afectados por la enfermedad se les ha ocurrido hacer un libro infantil para dar a conocer el problema y recaudar fotos para investigación. En la foto de nuestra home page, me veis con el libro.

Comprar el libro desde la web de la asociación es muy sencillo. Si haces una pequeña aportación, mi pequeña paciente os lo agradecerá… y yo también. Ah! para los escépticos… Yo ya he donado.

Gracias.

Antón Millet

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Métodos anticonceptivos en la adolescencia: preguntas y respuestas
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Antón Millet | 19-08-2016 | 16:34| 0

¿POR QUÉ USAR UN MÉTODO ANTICONCEPTIVO EN LA ADOLESCENCIA?

Aunque está empezando a descender, las adolescentes tienen la tasa más elevada de embarazos no deseados y de abortos. Además de su alta eficacia contraceptiva, la píldoras anticonceptivas con estrógenos y progesterona – las clásicas- aportan otros beneficios a nivel de salud y calidad de vida. Entre jóvenes de 15 a 19 años, los anticonceptivos orales son el primer méto­do usado en EEUU y el segundo en Europa.

¿QUÉ MÉTODO ANTICONCEPTIVO DEBEMOS ACONSEJAR EN LA ADOLESCENCIA?

Ante una adolescente/joven sexualmente activa que no desea embarazarse la anticon­cepción debería ser una opción muy eficaz y sencilla. imple. Pero la realidad es más compleja, ya que en la adolescente encontramos dificultades añadidas con respecto a la mujer adulta: menor responsabilidad, olvidos, peor acceso a una buena información (“mitos” sexuales de fuentes poco fiables -internet, amistades,…-). La píldora anticonceptiva ofrece la mayor seguridad anticonceptiva con los menores riesgos a corto y medio plazo. Su única limitación son las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y que se recomienda asociarlo a un método de barrera como el preservativo.

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS IDEALES DE UN AHC PARA LA ADOLESCENCIA?

En la adolescente es necesaria la aceptabilidad, la facilidad de manejo, la disponibilidad y la privacidad. Para las adolescentes es particularmente importante prescribir una píldora que proporcione un control de ciclo bastante regular. Las adolescentes son menos tole­rantes a los sangrados irregulares que las mujeres de más edad y tienden a aban­donar más los tratamientos.

¿CUÁNDO PUEDE EMPEZAR UNA ADOLESCENTE CON LA AHC?

Los AHC pueden prescribirse una vez que la adolescente inicia las menstruacio­nes. Sin embargo, es importante realizar un chequeo con el ginecólogo para valorar riesgos – enfermedades de transmisión sexual, problemas de salud que contraindiquen el uso de anticonceptivos, …-. Los AHC pueden prescribirse en una primera visita tras la exploración ginecológi­ca (incluida una toma cervical para citología), aunque ésta puede posponerse a los próximos 3 meses si detectamos que la adolescente tiene miedo o vergüenza a una primera valoración por el médico.

¿ES DIFÍCIL TOMAR DE FORMA REGULAR Y SIN FALLOS UN AHC?

Las adolescentes son el grupo de población con más facilidad para tener “olvidos” en la toma de la píldora. La tasa de fallos de la AHC entre las adolescentes alcanza hasta el 32%, comparado con el 5% en todos los grupos de usuarias. El miedo a engordar, las irregularidades menstruales, y otros efectos secundarios como náuseas, dolor mamario y de cabeza son motivos frecuentes de abandono. La mayoría de estos miedos al uso de AHC son infundados, por ello deben ser in­formadas de que la ganancia de peso es poco frecuente con los AHC de baja dosis o prácticamente inexistente con las formulaciones actuales. El sangrado irregular no es preocupante y tiende a resolverse a los pocos ciclos de uso.

ADEMÁS DE EVITAR EL EMBARAZO, ¿QUÉ OTROS BENEFICIOS TIENE EL ANTICONCEPTIVO EN LA ADOLESCENTE?

Los AHC tienen muchos beneficios para la salud que deben repasarse con la adolescente que está considerando usar la píldora. Los AHC pueden usarse para tratar ciertas enfermedades: la endometrio­sis, la falta de reglas por falta de estrógenos, los trastornos menstruales por fallos ovulatorios, el dolor menstrual, los sangrados abundantes,… En nuestro blog encontrarás información sobre este tema.

¿QUÉ AHC ELEGIR EN UNA ADOLESCENTE?

La tasa de fallos de los anticonceptivos orales cuando se usan correctamente es < 0.25 %. Sin embargo la tasa de fallos entre adolescentes puede alcanzar hasta el 15% debido al mal uso. ¡Las adolescentes olvidan un promedio de 3 píldoras al mes! La nueva generación de píldoras tiene una dosis muy baja de estrógenos (< 50 μg) y nuevos gestágenos que mejoraran su tolerancia y reducen sus efectos secundarios.

El AHC ideal para la adolescente es aquel que asegure:

  • Un alto cumplimiento, minimizándose el riesgo de embarazo por olvidos.
  • Una buena tolerancia, con un buen patrón de sangrado que evite abandonos.
  • Con mínimos efectos secundarios.
  • Que confiera otros beneficios no contraceptivos para la usuaria que aseguren aún más el cumplimiento y tratamiento a largo plazo.

¿SON VERDAD ALGUNOS DE LOS MITOS SOBRE LA AHC?

Tras el preservativo, la AHC es el método más utilizados por los adolescentes. Mu­chos médicos promueven el método de doble protección para la anticoncepción y ETS en adolescentes, recomendando el uso simultáneo de AHC y preservativo.

Es importante que las adolescentes conozcan la verdad sobre los mitos que rodean a la anticoncepción.

  • La ganancia de peso es considerada como un efecto secundario por la mayoría de las adolescentes. Los gestágenos – uno de los componentes de las píldoras- pueden aumentar el apetito, pero la evi­dencia sugiere que la mayoría de adolescentes que usan AHC se mantienen en el mismo rango de peso que al inicio. Si la adolescente está convencida de que ha engordado por tomar AHC puede aconsejarse una dieta equilibrada y ejer­cicio o si el problema persiste, cambiar a un AHC que contenga un gestágeno diferente.
  • El mal cumplimiento del uso de AHC es característico de este grupo de edad. Se puede ayudar a resolverlo enseñándoles a establecer claves de memoria, como colocar las píldoras cerca del cepillo de dientes, en el cajón de la ropa interior o alguna otra similar. Las nuevas tecnologías también puede ayudarnos a mejorar el cumplimiento en la toma del AHC, como las aplicaciones para mó­viles con calendarios y alarmas de fácil manejo.
  • El temor a la exploración ginecológica puede contribuir al rechazo de las ado­lescentes a buscar anticoncepción. Se debe recordar que no es imprescindible su realización en la primera visita e Informarles paso a paso de las maniobras que se van a realizar para aminorar su ansiedad.

 

Dr. Antón Millet • Ginecólogo

Clínica Millet • Clínica de la Mujer • Ginecología, obstetricia, reproducción asistida, diagnóstico prenatal, preparto, posparto, pediatría, endocrinología, deporte, psicología y medicina estética.

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“Los secretos” de la placenta, un órgano único en la naturaleza
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Antón Millet | 19-08-2016 | 16:30| 1

Muchas mujeres embarazadas y sus maridos me preguntan: “¿cómo expulsa el feto los desechos, la orina, las heces? Es una pregunta que denota, en el fondo, un gran desconocimiento sobre el mecanismo de intercambio materno fetal: la placenta. La placenta es un órgano que tiene dos partes: una está constituida por tejido materno y la otra por tejido fetal. En efecto, se trata de un órgano mitad materno y mitad fetal. No existe ningún órgano similar en la naturaleza.

El útero está constituido por tejido muscular al que llegan vasos sanguíneos maternos (flecha roja) que invaden todo el espesor muscular, aportando grandes cantidades de sangre. Por otro lado, una capa de tejido fetal se adhieren a la pared uterina quedando entre el útero y la capa de tejido fetal un espacio “muerto” que se llena de sangre materna formando un lago venoso. El cordón umbilical del feto lleva tres vasos sanguíneos: una vena y dos arterias. Los vasos sanguíneos del feto se sumergen dentro del lago venoso materno (ver flechas verdes) pero las sangres nunca están en contacto directo; esto es lo esencial: la sangre materna y la fetal nunca están en contacto.

funcionamiento-placenta

Si las sangres no están en contacto ¿Cómo pueden entonces pasar de una sangre a otra el oxígeno, la glucosa, el dióxido de carbono,…? La respuesta es por difusión. En efecto, la capa de tejido que existe entre la sangre materna libre del lago venoso y la sangre fetal que circula por las vellosidades coriales es tan fina que los elementos arriba citados – oxígeno, glucosa,…- atraviesan dicha capa sin dificultad. La placenta es, por tanto, un órgano formado por dos seres vivos: la madre y el feto. Ambos comienzan ya a colaborar antes del nacimiento.

Si tienes curiosidad médica y quieres ver “en vivo” el interior de una placenta, mira el siguiente vídeo :

 

Dr. Antón Millet • Ginecólogo

Clínica Millet • Clínica de la Mujer • Ginecología, obstetricia, reproducción asistida, diagnóstico prenatal, preparto, posparto, pediatría, endocrinología, deporte, psicología y medicina estética.

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¿Menstruar cada mes, durante años, es “natural” y saludable?
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Antón Millet | 23-03-2016 | 08:35| 0

¿Menstruar cada mes, durante años, es “natural” y saludable? Los progresivos cambios en el estilo de vida de las mujeres en las sociedades occidentales han llevado a cuestionar esta afirmación…

El ciclo menstrual es un conjunto de elementos que, divididos en 2 fases, resulta en la producción de un óvulo maduro preparado para ser fertilizado – 1ª fase- y un endometrio preparado para la fertilización-2ª fase-. El endometrio es la parte del útero especializada en acoger al embrión. En ausencia de embarazo, el endometrio se pierde – regla- y empieza otro ciclo.

Aunque esto es así en todos los mamíferos, la mayor parte de ellos no menstrúan. Sangrar cada mes parece un ” derroche de la naturaleza” que la selección natural no ha suprimido: ¿ofrece algún beneficio? Se han propuesto varias hipótesis acerca del significado de la menstruación pero ninguna ha sido ampliamente admitida. Sin embargo, lo que sí sabemos es que el número de reglas de las mujeres modernas es 3 veces superior al de las de comunidades pre- agrícolas: la mujer de la sociedad cazadora-recolectora tenía la primera regla a los 16 años de media, el primer nacimiento a los 19, lactaba durante 3-4 años, tenía 6 hijos vivos y la menopausia a los 47 años. Esto supone unas 160 ovulaciones en su vida reproductiva. Las mujeres occidentales contemporáneas tienen la primera regla a los 12 años, el primer nacimiento a los 24, lactan durante 3 meses, completan su familia con 1-2 hijos, y su edad media de menopausia es de 50 años. Esto supone unas 450 ovulaciones.

Este progresivo aumento en el número de reglas puede haber aumentado las tasas de cánceres reproductivos en las mujeres occidentales. En efecto, la falta de reglas es más saludable que el exceso en lo que respecta a desarrollar tumores en órganos reproductivos. Además, no existe evidencia que relacione el ciclo menstrual normal con algún ritmo inherente del sistema nervioso central que pudiera ser perjudicial interrumpir. Es posible que disminuyendo los niveles hormonales en la mama y el útero podría disminuirse la incidencia de cánceres en esos órganos.

Breve historia del intervalo libre de hormonas

En el momento en el que se desarrollaron los primeros anticonceptivos hormonales orales (AHO), la elección del régimen 21/7 (21 días de tratamiento y 7 de descanso) respondió a inquietudes sociales y culturales. Se diseñó un ciclo de 28 días similar al ciclo “natural” pensando que aumentaría la aceptación de la píldora. Posteriormente se demostró que la pauta 24/4 lograba una mayor supresión ovárica y una disminución de fluctuaciones hormonales. El penúltimo paso ha sido el desarrollo de la pauta prolongada.

Esta última pauta – prolongada- elimina el intervalo libre de hormonas y minimiza el riesgo de embarazo: la paciente toma pastillas durante muchas semanas sin descansar y cuando descansa, lo hace menos de 7 días. Cuanto más largo es el periodo de toma de AHO y más corto el periodo de descanso, menor es el riesgo de embarazo. ¡No olvidemos que con la pauta clásica 21/7 se ha comunicado un 9% de olvidos durante el primera año de toma! Además de ser más segura como anticonceptivo, la pauta prolongada reduce los dolores de cabeza, los cambios de humor, el síndrome premenstrual y la anemia por reglas copiosas. No existe evidencia de que los regímenes prolongados conlleven riesgos adicionales o diferentes a los conocidos en las pautas cíclicas. Sin embargo, al principio del tratamiento prolongado, las mujeres tienen más manchados y sangrados no programados; estos manchados disminuyen con el paso del tiempo. Durante muchos años, la supresión de la regla con pautas prolongadas ha sido utilizada por los ginecólogos para tratar ciertas patologías – endometriosis, dolor menstrual, jaquecas menstruales,…-.

En España sigue siendo muy frecuente la pauta 21/7 pero la pauta 24/4 va ganando terreno entre las usuarias. En Estados Unidos se han aprobado varios tratamientos con AHO que contemplan sólo 4 reglas al año. En la Unión Europea no existe ningún preparado autorizado para esta indicación.

Todavía existe una pauta más “moderna”, la PAUTA PROLONGADA FLEXIBLE. Dura 124 días. La paciente puede tomar AHO entre 24 y 120 días; no debe tomar menos de 24 días ni más de 120. La fase “flexible” comprende desde el día 24º al día 120º. Es la paciente la que decide cuando descansa durante 4 días. Se recomienda descansar cuando se presenta un sangrado irregular de al menos 3 días, cuando acabe los 120 días de tratamiento o en cualquier momento entre los días 24º y 120º cuando lo desee. Esta pauta exige que las pacientes comprendan muy bien el tratamiento y estén en contacto con sus ginecólogos.

Conclusiones

Al ser el uso rutinario de ciclos prolongados de AHO relativamente reciente y al chocar con lo que hemos venido escuchando durante años sobre la importancia del sangrado menstrual, existen muchas preguntas sobre estas nuevas pautas. Numerosos estudios demuestran que las pautas continuas son seguras y efectivas. Reducen los episodios de sangrado menstrual, los síntomas premenstruales y las reglas dolorosas. Sin embargo, las mujeres tienen más manchados y sangrados no programados con estas pautas aunque disminuyen con el paso del tiempo. No existe constancia de que estas pautas alteren el riesgo de desarrollar un cáncer – mama, útero-, la fertilidad ni el riesgo cardiovascular. Reducir el número de reglas facilita la vida de muchas mujeres. ¿Estamos dejando atrás el concepto de planificación familiar y entrando en la era de la planificación menstrual?

Dr. Antón Millet • Ginecólogo en Clínica Millet

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¿Debería haber llevado Carolina Bescansa a su bebé al Congreso?
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Maria José Pau | 15-01-2016 | 07:11| 0

Sin duda una de las imágenes que más ha impactado esta semana, en el marco de la incertidumbre política y los desafíos independentistas en los que vive este país, es la de la diputada Carolina Bescansa acudiendo al Congreso con su bebé de 5 meses al que además, se ha atrevido a amamantar en público ¡Con los que nos gusta una buena polémica, nos lo han puesto en bandeja!

He podido escuchar comentarios de todo tipo al respecto, muchos apoyando a la diputada y ensalzando su gesto y otros, casi más numerosos, reprochando su actitud con argumentos totalmente despectivos. Muchos la han acusado de utilizar la maternidad con un fin político, cosa que a mí, particularmente, no me sorprende. La clase política de este país ha utilizado para su beneficio y como slogan publicitario la educación, la sanidad, la pobreza infantil,… así que no entiendo cómo la gente se extraña de que se use también la maternidad. Es curioso, porque cuando se trata de una actriz o de una cantante que reaparece a los pocos días de dar a luz sin su bebé y “totalmente recuperada” tras su parto no nos inmutamos. También nos parece de lo más normal que otras compañeras de profesión de la diputada cómo Soraya Saénz de Santamaría, Carme Chacón o Susana Díaz, renuncien a parte de su ya de por sí exigua baja por maternidad para volver cuanto antes a su actividad.

Ante todo esto, la pregunta que yo me hago es ¿debería haber llevado Carolina Bescansa a su bebé al Congreso? Para mí la respuesta es clara y rotunda: NO

Si Carolina hubiera vivido en otro país, algo más al norte de Europa para más señas, estaría en su casa con su bebé de cinco meses disfrutando de su crianza y tras un período de baja maternal considerable, remunerado y compartido con su pareja, cuando volviera al trabajo, su puesto, de igual categoría y prestigio la estaría esperando. Su hijo estaría escolarizado con todas las facilidades y ayudas para libros y material escolar. Además tendría flexibilidad absoluta para poder llevarlo al médico cuando fuera necesario. Con todo ello, probablemente se plantearía repetir maternidad y de esta manera aumentar las tasas de natalidad de su país.

Para hacernos un poco una idea de cómo está el mundo, según un informe de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) por ejemplo en Reino Unido disponen de 58 semanas de baja por maternidad, remuneradas hasta la semana 40. En Noruega las madres pueden disfrutar de 35 semanas remuneradas al 100% o 45 al 80%. En Finlandia la baja maternal es de 37 semanas y en Suecia de 58 semanas que se pueden repartir en los primeros 8 años del niño. Así a grandes rasgos, ya podemos observar la diferencia con nuestras escasas 16 semanas, pero si además añadimos que los permisos por paternidad en Noruega pueden alcanzar las 14 semanas, en Islandia los 40 días, en Suecia los 70 días y en Finlandia 54 días, las diferencias se hacen mucho más patentes.

La OIT también ha denunciado que en países como España, Lituania y Rumania se han detectado casos de presiones a las trabajadoras embarazadas o madres recientes para obligarlas a renunciar a su puesto.

Así pues, con el panorama social y económico de nuestro país ¿realmente en posible la conciliación de la vida laboral y la vida familiar? La respuesta es otra vez NO.

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva cómo mecanismo para aumentar la salud de la población mundial por sus beneficios tanto para la madre cómo para el niño. Al mismo tiempo, numerosos expertos que estudian los fenómenos del vínculo y el apego, destacan que el bebé debe pertenecer los primeros meses tras su nacimiento cerca de su madre para favorecer su desarrollo. El fenómeno de la exterogestación merece su propio artículo.

Con todo esto, sólo puedo darle las gracias a Carolina Bescansa porque, pese a que sigo creyendo que debería estar en casa con su bebé, ha hecho visible la reivindicación de muchas mujeres y sus parejas pero también de muchos profesionales que acompañamos a estas mujeres en sus embarazos y crianzas.

No seré yo quien ponga en tela de juicio la manera de criar de nadie. Me parece igual de respetable aquella madre que de manera consciente y voluntaria, decide renunciar a parte de su baja o llevar a su bebé a la guardería, pero sí he decir que Carolina Bescanse, ha puesto voz a muchas madres y gestos cómo estos o los de otras parlamentarias y personas públicas en el resto de Europa, pueden servir para que tengamos esa posibilidad de decidir sobre nuestra manera de criar.

Maria José Pau • Matrona en Clínica Millet Valencia

 

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SEXUALIDAD FEMENINA EN EL SIGLO XXI… ¿TODAVÍA EXISTEN MITOS Y TABÚS?
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Maria José Pau | 27-10-2015 | 08:55| 0

 

El post de hoy  principalmente consiste en una serie de reflexiones que me hago a mi misma y si de paso me siembro esa semillita  tan sana de la duda y la curiosidad en todo aquel que me lea, pues mejor que mejor.

El tema de las alteraciones del suelo pélvico y las disfunciones sexuales está de plena actualidad tanto por su prevalencia como por tratarse muchas veces de un problema encubierto. Mientras realizo búsqueda bibliográfica para actualizarme en al respecto, no puedo dejar de sorprenderme cuando básicamente me encuentro con hallazgos como: “alteraciones de la sexualidad en el postparto”, “disfunciones sexuales en la menopausia”, “mitos y tabúes de la sexualidad femenina”, “cómo aumentar la líbido en las mujeres”, “llega la nueva viagra femenina”…

Es cierto que históricamente todo lo relacionado con la sexualidad femenina ha sido tratado como  tema tabú, siendo discriminado e incluso considerado pecado. Esto continua vigente en algunas culturas y religiones dónde la función de los órganos sexuales de la mujer es puramente reproductora y dónde persisten prácticas tan deleznables cómo la mutilación genital.

Sin embargo, casi a finales de 2015, en nuestra sociedad occidental ¿aún seguimos teniendo mitos y falsas creencias acerca de la sexualidad femenina? ¿existen más disfunciones sexuales femeninas por dolor y bajo deseo sexual que masculinas? ¿todavía no podemos  expresar libremente nuestros deseos y fantasías? ¿en serio nos cuesta consultar dudas y pedir ayuda cuando percibimos que algo va mal o qué no estamos viviendo nuestra sexualidad plenamente? Me temo que la respuesta es que SI…

No puedo evitar remontarme  unos años atrás cuando todavía era residente de matrona y tuve la gran oportunidad de preparar mi trabajo de investigación, premiado por cierto en uno de los Congreso de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetrica) con el dr Paco Nohales, Jefe de Sección de la Unidad de Suelo Pélvico de la Fe, la gran María José Alemany, profesora a la que quiero y admiro y mis grandísimas compañeras y matronas Gema Nuñez y Gemma Méndez. El trabajo consistía en identifcar casos de dispareunia o dolor en las relaciones sexuales,  tras el parto y averiguar el impacto que este problema tenía en la calidad de vida de las mujeres. Los hallazgos más sorprendentes del estudio fueron que la casuística era mucho más grande de lo que en un principio parecía, pero sobre todo que esas mujeres no habían solicitado ayuda por voluntad propia, pese a que su problema tenía fácil solución y que en efecto, había un impacto negativo en su calidad de vida.

Es cierto que, cómo hemos comentado en anteriores entradas de nuestro blog, la vida de las mujeres está regida por su ciclo hormonal, de manera que nuestro ciclo sexual y reproductivo es un auténtico tiovivo. Es decir “que somos hormonas con patas”. Hay hechos evidentes cómo que en el postparto la rápida disminución de estrógenos y progesterona y la elevación de la prolactina influyen en nuestra líbido por la disminución de los niveles de testosterona. Igual   ocurre en la menopausia, con los consiguientes cambios anatómicos que conlleva esta etapa. También el estrés, la ansiedad, etc influyen un nuestro ciclo hormonal.

Sin embargo, también es cierto que los expertos en sexología coinciden en que la principal zona erógena de las mujeres y  que por tanto rige su líbido ¡no es ni más ni menos que su cerebro!

Esto me hace plantearme si realmente dependemos tanto de nuestro ciclo hormonal o tiene mucho más peso nuestro nivel de autoestima, los cambios en nuestra imagen corporal, las presiones de la sociedad, el sentimiento de responsabilidad por la crianza y la anteposición de nuestro rol de madre al de mujer-pareja.

Ahí os dejo mis reflexiones al respecto de este tema que espero os parezca tan fascinante como a mí.

Os animo a disfrutar de vuestra sexualidad en cualquier etapa de la vida, a consultar cualquier duda o cualquier problema que pueda surgir con los profesionales que estaremos dispuestos a ayudaros y por supuesto a nuestros talleres dónde podréis aprender a conoceros a vosotras mismas,  además de echaros unas risas y ampliar vuestra visión.

 

María José Pau • Matrona en Clínica Millet

 

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Amor y sexo en tiempos del Sr Grey
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Maria José Pau | 04-09-2015 | 11:29| 0

 

Hace tiempo que quería escribir algo al respecto de este tema y el lanzamiento del cuarto libro de la tan trillada serie, me ha dado la oportunidad…

Sí, lo confieso, yo he leído las 50 sombras. Cómo lectora empedernida que soy, devoro todo lo que cae en mis manos desde Murakami a Megan Maxwell, pasando por las hermanas Brontë, qué le vamos a hacer… Por eso me apetecía escribir sobre este “fenómeno” por llamarlo de alguna manera. Pero por supuesto voy a intentar darle un punto de vista matronil.

¿Qué nos ha aportado el Sr.Grey a nuestra vida cotidiana? Aparte claro, de cuatro libros de dudosa calidad literaria y una película que ha recibido sorprendentes críticas por doquier. Sorprendentes porque ¿qué esperaban? ¿Casablanca? Pues revisando recortes de prensa al respecto, me he encontrado con noticias tan dispares como el aumento de la natalidad en muchos países tras la publicación de las novelas, cosa que por otro lado, agradecemos los profesionales que trabajamos en este campo y un repunte exagerado del consumo de juguetes sexuales y de literatura erótica. Además, diferentes encuestas de población evidencian un aumento de la líbido femenina tras la lectura de la trilogía. Y digo yo… si nuestra vida sexual mejora tras la aparición de un señor con una fusta y un helicóptero… ¿no nos lo tendríamos que hacer mirar? Como profesional que acompaña a las mujeres en todo su ciclo sexual y reproductivo, no puedo más que sorprenderme.

No todo va a ser negativo, por supuesto. Cualquier excusa es buena para ampliar nuestra visión y disfrutar de nuestra sexualidad y si tiene que ser mediante el uso de juguetes sexuales, pues qué así sea ¡Qué tire la primera piedra quien no le haya dado por usar unas esposas tras leerse los dichosos libritos!

Por otro lado, creo que el Sr Grey nos ha quitado un poco la vergüenza… Me explico. En su momento me daba reparo reconocer que había leído a Almudena Grandes o a Anaïs Nin y sin embargo contemplo estupefacta cómo mi sobrina adolescente comparte tranquilamente libros de este tipo con sus compañeras de clase. Además, el desembarco del Sr Grey en las librerías nos ha permitido redescubrir un género con autores de muchísima más calidad literaria. He de confesar que tengo predilección por la valenciana Elisabet Benavent. Os la recomiendo.

Pero no puedo acabar este post sin dirigirme a mis madres y padres del taller de crianza, porque al fin y al cabo, tienen en sus manos la semilla de lo que será nuestra sociedad futura. Y en este punto no puedo más que encontrar elementos negativos en el Sr Grey.

Madres y padres de niñas, por favor os pido que transmitáis a vuestras hijas que el tan rancio y manido “Eres mía” no es romántico ni tierno, es posesivo y machista. No necesitamos ser la mujer en la vida de nadie, sino las dueñas de nuestro propio destino. No necesitamos un dueño sino un compañero de camino. No recuerdo dónde lo leí, pero me encanta esta frase “No puedo ser la mujer de tu vida, porque soy la mujer de la mía”

Madres y padres de niños, os ruego que transmitáis a vuestro hijos que poner un localizador en el móvil de su pareja no es sexy…. es de ser un celoso maníaco posesivo. No queremos a alguien que controle nuestra forma de vestir, dónde trabajamos o con quién con relacionamos. No necesitamos promesas de amor eterno si ello conlleva anular nuestra personalidad.

Lo dicho, madres y padres tenéis en vuestras manos la esperanza de que nuestra futura sociedad se cimiente en la igualdad y en el respeto mutuo.

 

María José Pau • Matrona en Clínica Millet

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El club de los padres incomprendidos
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Maria José Pau | 21-08-2015 | 09:58| 0

De los creadores de “La era de las madres imperfectas” ya tenemos aquí la esperada continuación para aquellos que pedían su merecido momento de gloria…

Es cierto que en todo este proceso del embarazo, posparto y maternidad, muchas veces nos olvidamos de la figura de la pareja. Yo misma cómo profesional, he de entonar el “mea culpa” ya que, tan centrados cómo estamos en los cuidados físicos y emocionales que conlleva el embarazo, en pocas ocasiones preguntamos a los papás que acompañan a sus parejas cómo se sienten al respecto.

Afortunadamente, ahora es algo habitual lo que hace algunos años era impensable: padres que acompañan a sus parejas a las revisiones y están presentes e implicados en el momento del parto. Y no sólo eso, sino que asisten atentos a las clases de educación maternal, haciendo esfuerzos sobrehumanos para no poner cara de “seta” mientras hablamos tranquilamente de ejercicios perineales, pezones, loquios y sequedad vaginal. Si eso no es amor, que venga Dios y lo vea.

Y tras el embarazo y el parto ¿qué papel juegan nuestros padres incomprendidos en la crianza? David Beckham se tatúa un Minion para hacer feliz a su hija y Alejandro Sanz les compone canciones sí, peros nuestros papis son capaces de aprender a cambiar pañales en tiempo record y a cantar canciones que calman llantos o colgarse un portabebés sin ningún tipo de pudor y acabar cambiando las fiestas de los fines de semana por ver en el cine la última de Pixar.

Nuestros papis acaban aprendiendo a hacer coletas sin que parezca que una mira a Boston y otra a California y a combinar la ropa sin que sus cachorros parezcan recién salidos de un desfile de Agatha Ruíz de la Prada. Trabajan toda la noche y sin dormir van a una reunión con la tutora del cole o pasan la tarde en el último cumpleaños en las “bolas”, corriendo el riesgo de acabar incluso disfrazados de Elsa de “Frozen”. Para los que tengáis alguna hija en camino he de advertiros que las niñas tienen una especial fijación en travestir a sus padres.

Podría seguir así un buen rato enumerando todas hazañas, aventuras y desventuras de esos padres incomprendidos, todo ello mientras se ven presionados por la responsabilidad que conlleva la visión todavía paternalista de lo que se considera su papel en la crianza. Porque no nos engañemos, a esta generación de padres todavía les han trasmitido la necesidad de ejercer el papel de cuidador, protector y mantenedor de la familia y queridos papis, nosotras no necesitamos alguien que nos cuide y nos proteja, si no un compañero con el que recorrer ese camino maravilloso, pero lleno de luces y sombras que supone la crianza.

 

María José Pau • Matrona en Clínica Millet

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Sobre el autor Antón Millet
Especialista en Obstetricia y Ginecología desde el año 2000. Trabaja en Hospital Clínico de Valencia desde 2002. Forma parte de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital Clínico de Valencia. Es director y ginecólogo en Clínica Millet - Clínica de la mujer, una clínica de salud para mujeres que integra el trabajo de varios especialistas: ginecólogos, pediatras, endocrinólogos, médicos estéticos, deportivos y psicólogos. EN ESTE BLOG DE SALUD TAMBIÉN PARTICIPAN: Maria José Pau, matrona. Ester Furnieles, matrona. María Calpe, psicóloga.