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Categoría: mujer
¿Qué desencadena un parto natural?


El dr. Carlos Pascual Botía, de CM, te explica una nueva hipótesis

Desde tiempo inmemorial, los hombres hemos deseado conocer cómo y porqué se desencadenan los partos. Me refiero al mecanismo biológico exacto que hace que, en un momento dado y sin razón aparente, el útero se contraiga de forma rítmica y empuje al feto hacia el exterior del seno materno.

¿Se trata de una proteína que aumenta – o disminuye- y desencadena, en última instancia, la aparición de contracciones?… Quizás no se trate de una proteína sino de un conjunto de reacciones bioquímicas.

No lo sabemos.

Lo que sí sabemos es que el aumento de sustancias inflamatorias en la madre desencadena los partos. El origen de las inflamaciones puede ser materno, fetal o placentario. Da igual. Inflamación e inicio del parto van unidos.

Varias observaciones han contribuido a demostrar que la inflamación es un mecanismo presente en la mayoría de los partos. Así, en los partos prematuros se han encontrado mayores niveles de sustancias inflamatorias en sangre materna que en embarazadas con misma edad gestacional que no se ponen de parto. Por otra parte, cuando producimos artificialmente una inflamación en un animal de laboratorio embarazado – por ejemplo inoculando un alérgeno o un microrganismo- somos capaces de desencadenar el parto.

Sin embargo, ¿por qué en un parto natural sin inflamación aparente, se desencadena el parto?

En los últimos años se han ido publicando muchos estudios sobre el papel que juega el material genético del bebé (DNA fetal) libre en sangre materna. De hecho, el 5% de todo el material genético presente en sangre materna es de origen fetal. Además, todos sabéis que ya diagnosticamos muchas enfermedades fetales simplemente extrayendo sangre materna.

¿Tendría sentido que fuese el DNA libre fetal el que generase la inflamación que desencadena el parto?

Una reciente observación ha permitido formular esta hipótesis tan atractiva. Se ha visto que la cantidad de DNA fetal circulante en sangre materna se multiplica por dos antes del parto. ¿Y si la señal desencadenante del parto fuese un aumento del DNA fetal circulante en sangre materna por encima de un cierto nivel? Para validar esta hipótesis habría que mostrar de qué manera el DNA fetal genera inflamación.

Y eso podría estar aclarándose en estos momentos…

En los últimos meses se han publicado varios estudios que han encontrado un elemento que relacionaría el aumento del DNA fetal y la inflamación. Este eslabón se llama “TLR9″. Es una proteína codificada en el “gen TLR9″. Esta proteína actúa como receptor implicado en la inmunidad del organismo: habitualmente se une con DNA libre de virus y bacterias y desencadena una respuesta inflamatoria. En la hipótesis del DNA libre fetal, sería éste último, al sobrepasar ciertos niveles al final del embarazo, el que se uniría al receptor TLR9 desencadenando así la respuesta inflamatoria del parto.

Esta hipótesis es muy atractiva y creíble. Presumo que va a generar una frenética actividad investigadora que podría acabar aclarando uno de los mayores misterios de la historia de la humanidad.

El XXI será el siglo de la genética. Y espero que sea “para bien”, pero este es ya motivo de otro debate. En Clínica Millet trabajaremos para contártelo.

Dr. Carlos Pascual Botía

Clínica de la Mujer

Mayo 2016.

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Fortalecer el suelo pélvico ¿Sirve de algo?

 En 1948 Arnold Kegel popularizó los ejercicios del suelo pélvico que llevan su nombre. Desde entonces y hasta hace poco tiempo estos ejercicios se reservaban sólo para mujeres de edad avanzada con incontinencia urinaria. En los últimas décadas, sin embargo, se ha propuesto su uso preventivo en pacientes sin incontinencia, con o sin factores de riesgo. También se ha propuesto un uso terapéutico en pacientes con incontinencia establecida.

La rápida incorporación de las mujeres al trabajo tras el parto y el énfasis que actualmente se pone sobre los aspectos cualitativos de la salud hacen que la percepción sobre el problema de la incontinencia esté cambiando. En países como Francia, todas las embarazada se someten a sesiones de ejercicio de suelo pélvico al final del embarazo y tras el parto. En España esta no es una práctica consolidada.

La musculatura pélvica tiene 2 funciones: aguantar el peso de los órganos pélvicos y contribuir al cierre de los esfínteres Alrededor del 33% de las mujeres pierden orina y un 3%- 10% presentan incontinencia fecal (líquida, sólida o gases). Los partos contribuyen significativamente a estas pérdidas aunque existen otros factores de riesgo. El factor más relacionado con la pérdida de heces es que se produzca un importante desgarro de la musculatura perineal en el parto. La incontinencia urinaria es más frecuente si el parto es vaginal, el bebé es grande, se instrumenta el parto con forceps o si existen antecedentes familiares de incontinencia urinaria.

El entrenamiento del suelo pélvico se suele recomendar durante el embarazo y el puerperio para prevenir y tratar la incontinencia. Consiste en distintos ejercicios físicos que las mujer realiza varias veces a lo largo del día para fortalecer la musculatura perineal. Estos ejercicios aumentan la fuerza, la resistencia y la coordinación de la musculatura. No existen datos que demuestren que el fortalecimiento perineal dificulte el parto vaginal; antes al contrario, cada vez hay más estudios demostrando lo contrario.

Los estudios muestran claramente que los ejercicios de suelo pélvico antes y tras el parto:

1- Reducen un 30% el riesgo de incontinencia a los 12 meses tras el parto en mujeres que no perdían orina antes del embarazo.

2- Reducen un 40% el riesgo de incontinencia a los 12 meses tras el parto en mujeres que pierden orina durante el embarazo y en los 3 primeros meses tras el parto.

3- Reducen un 26% el riesgo de incontinencia en “poblaciones mixtas” (con o sin incontinencia) que ejercitan su suelo pélvico. La eficacia de generalizar los ejercicios de suelo pélvico a todas las mujeres embarazadas es, por tanto, menos evidente.

Faltan datos que demuestren que los efectos beneficiosos del fortalecimiento perineal se mantengan más allá del primer año. Esto es quizás debido a que que las mujeres reducen la realización de ejercicios con el tiempo.

Personalmente estoy convencido de la utilidad de ejercitar el suelo pélvico al final de la gestación e inmediatamente tras el parto. Espero que las autoridades sanitarias sean capaces de divulgar este mensaje y articulen programas encaminados a reducir la incontinencia. La salud y la calidad de vida van de la mano y aunque perder orina no mata a nadie, las mujeres que sufren el problema saben que su salud está seriamente comprometida.

Antón Millet, ginecólogo.

Clínica Millet- Valencia

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La revolución silenciosa: Rompiendo reglas

En las últimas décadas hemos vivido la mayor “revolución” de los últimos siglos y la han protagonizado las mujeres occidentales: éstas han ido equiparando sus derechos – y obligaciones- a los de los hombres. La integración al mundo laboral ha constituido un elemento esencial de este proceso. Esto no se ha producido igualmente en todas las áreas geográficas del mundo y, de hecho, las disparidades en este sentido son evidentes y aparentemente crecientes.

Habrá quien sostenga que esta igualación de hombres y mujeres ha sido auspiciada de forma encubierta por los poderes económicos para aumentar artificialmente las necesidades materiales y el consumo de las familias. No quiero entrar en esta polémica. Lo que sí quiero es señalar que las mujeres actuales necesitan simplificar sus vidas para adaptarlas a las nuevas circunstancias que les toca vivir.

Como ginecólogo, observo que tener la regla cada mes supone una carga para muchas mujeres. También veo que muchas mujeres jóvenes todavía relacionan REGLA y SALUD: la ausencia de reglas se considera algo anómalo. En los últimos años, sin embargo, empieza a calar la idea de que la ausencia de reglas podría constituir una ventaja.

Estudios científicos publicados hace más de 10 años mostraron que al menos el 55% de las mujeres se sentían interesadas por la idea de vivir con menos reglas. Sin embargo, el 90% de las mujeres siguen creyendo que suprimir las reglas no es bueno para su salud.

Antes de seguir, quiero insistir en la diferencia que existe entre no tener la regla de forma voluntaria – con tratamiento hormonal- y no tenerla de forma espontánea. El primer escenario es el que me interesa en este momento. El segundo escenario requiere de la valoración por un ginecólogo para descartar patologías o una menopausia precoz.

Actualmente tenemos ya mucha experiencia con fármacos hormonales que suprimen la regla. De hecho, la toma de píldoras anticonceptivas consiste en 21 días de tratamiento y 7 de descanso; en los días de descanso se presenta una hemorragia que las mujeres consideran una regla sin que lo sea… son hemorragias artificiales que “imitan” a las reglas naturales.

La regla se presenta por una caída brusca en los niveles hormonales; los síntomas desagradables asociados a las reglas también se presentan en el intervalo libre de hormonas (ILH).

 

La mayoría de las mujeres consideran la regla como una molestia necesaria. Otras sufren reglas muy dolorosas y/o asociadas a fuertes jaquecas. Algunas mujeres sangran muy abundantemente o sufren severos síndromes premenstruales; otras trabajan en el ejército, en el espacio, en condiciones meteorológicas extremas o simplemente compiten deportivamente. Una regla difícil puede estropear un viaje o un evento social… En todos estos casos, la regla supone un gran problema.

 

 

En estos casos, los ginecólogos hemos recurrido a la toma de anticonceptivos de forma continua, sin descanso entre cajas, para suprimir las reglas.

Estas pautas nos han permitido ganar experiencia en lo que respecta a eficacia y seguridad: la sintomatología asociada a la menstruación desaparece rápidamente sin que aumenten riesgos a largo plazo.

Quiero insistir en que no hay datos que indiquen que aumente el riesgo de desarrollar ningún tipo de cáncer por utilizar anticonceptivos hormonales en pauta continua. Tampoco aumentan los riesgos cardiovasculares.

Si una mujer desea reducir el número de reglas o suprimirlas del todo, debería hablar abiertamente con su ginecólogo sobre el tema. Una forma sencilla de evitar las reglas tomando anticonceptivos es no tomar las pastillas placebo, evitando los descansos entre cajas – encadenando varias cajas una detrás de otra-. Esta pauta lleva a tomar 17 cajas al año en lugar de 12. También se pueden usar anillos vaginales o el DIU Mirena. Este último se usa durante 5 años y permite evitar embarazos, reduciendo o eliminando la cuantía de las reglas (25% tras 1años de uso y el 50% tras 2 años). Las inyecciones de Depoprogevera – hormona anticonceptiva- también reduce el número de reglas.

Independientemente del tipo de tratamiento que tomemos para reducir el número de reglas, pueden producirse manchados y/o sangrados irregulares antes de que las reglas desaparezcan del todo. En la mayoría de las mujeres, estos sangrados son poco importantes y suponen pocos días; sin embargo, algunas consideran estos manchados tan molestos que prefieren tener la regla. Se ha demostrado que los manchados/sangrados irregulares van disminuyendo si se persiste en el tratamiento.

Mi conclusión es que la clave para una supresión exitosa de las reglas pasa por hablar claramente con el ginecólogo y trabajar con él hasta encontrar el mejor método para lograrlo. Vivir sin reglas es posible y a veces muy deseable.

Antón Millet-Clínica Millet

Noviembre 2016

Clínica Millet |Ginecología, Reproducción Asistida, Diagnóstico Prenatal, Pediatría, Endocrinología

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“Los secretos” de la placenta, un órgano único en la naturaleza

Muchas mujeres embarazadas y sus maridos me preguntan: “¿cómo expulsa el feto los desechos, la orina, las heces? Es una pregunta que denota, en el fondo, un gran desconocimiento sobre el mecanismo de intercambio materno fetal: la placenta. La placenta es un órgano que tiene dos partes: una está constituida por tejido materno y la otra por tejido fetal. En efecto, se trata de un órgano mitad materno y mitad fetal. No existe ningún órgano similar en la naturaleza.

El útero está constituido por tejido muscular al que llegan vasos sanguíneos maternos (flecha roja) que invaden todo el espesor muscular, aportando grandes cantidades de sangre. Por otro lado, una capa de tejido fetal se adhieren a la pared uterina quedando entre el útero y la capa de tejido fetal un espacio “muerto” que se llena de sangre materna formando un lago venoso. El cordón umbilical del feto lleva tres vasos sanguíneos: una vena y dos arterias. Los vasos sanguíneos del feto se sumergen dentro del lago venoso materno (ver flechas verdes) pero las sangres nunca están en contacto directo; esto es lo esencial: la sangre materna y la fetal nunca están en contacto.

funcionamiento-placenta

Si las sangres no están en contacto ¿Cómo pueden entonces pasar de una sangre a otra el oxígeno, la glucosa, el dióxido de carbono,…? La respuesta es por difusión. En efecto, la capa de tejido que existe entre la sangre materna libre del lago venoso y la sangre fetal que circula por las vellosidades coriales es tan fina que los elementos arriba citados – oxígeno, glucosa,…- atraviesan dicha capa sin dificultad. La placenta es, por tanto, un órgano formado por dos seres vivos: la madre y el feto. Ambos comienzan ya a colaborar antes del nacimiento.

Si tienes curiosidad médica y quieres ver “en vivo” el interior de una placenta, mira el siguiente vídeo :

 

Dr. Antón Millet • Ginecólogo

Clínica Millet • Clínica de la Mujer • Ginecología, obstetricia, reproducción asistida, diagnóstico prenatal, preparto, posparto, pediatría, endocrinología, deporte, psicología y medicina estética.

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¿Menstruar cada mes, durante años, es “natural” y saludable?

¿Menstruar cada mes, durante años, es “natural” y saludable? Los progresivos cambios en el estilo de vida de las mujeres en las sociedades occidentales han llevado a cuestionar esta afirmación…

El ciclo menstrual es un conjunto de elementos que, divididos en 2 fases, resulta en la producción de un óvulo maduro preparado para ser fertilizado – 1ª fase- y un endometrio preparado para la fertilización-2ª fase-. El endometrio es la parte del útero especializada en acoger al embrión. En ausencia de embarazo, el endometrio se pierde – regla- y empieza otro ciclo.

Aunque esto es así en todos los mamíferos, la mayor parte de ellos no menstrúan. Sangrar cada mes parece un ” derroche de la naturaleza” que la selección natural no ha suprimido: ¿ofrece algún beneficio? Se han propuesto varias hipótesis acerca del significado de la menstruación pero ninguna ha sido ampliamente admitida. Sin embargo, lo que sí sabemos es que el número de reglas de las mujeres modernas es 3 veces superior al de las de comunidades pre- agrícolas: la mujer de la sociedad cazadora-recolectora tenía la primera regla a los 16 años de media, el primer nacimiento a los 19, lactaba durante 3-4 años, tenía 6 hijos vivos y la menopausia a los 47 años. Esto supone unas 160 ovulaciones en su vida reproductiva. Las mujeres occidentales contemporáneas tienen la primera regla a los 12 años, el primer nacimiento a los 24, lactan durante 3 meses, completan su familia con 1-2 hijos, y su edad media de menopausia es de 50 años. Esto supone unas 450 ovulaciones.

Este progresivo aumento en el número de reglas puede haber aumentado las tasas de cánceres reproductivos en las mujeres occidentales. En efecto, la falta de reglas es más saludable que el exceso en lo que respecta a desarrollar tumores en órganos reproductivos. Además, no existe evidencia que relacione el ciclo menstrual normal con algún ritmo inherente del sistema nervioso central que pudiera ser perjudicial interrumpir. Es posible que disminuyendo los niveles hormonales en la mama y el útero podría disminuirse la incidencia de cánceres en esos órganos.

Breve historia del intervalo libre de hormonas

En el momento en el que se desarrollaron los primeros anticonceptivos hormonales orales (AHO), la elección del régimen 21/7 (21 días de tratamiento y 7 de descanso) respondió a inquietudes sociales y culturales. Se diseñó un ciclo de 28 días similar al ciclo “natural” pensando que aumentaría la aceptación de la píldora. Posteriormente se demostró que la pauta 24/4 lograba una mayor supresión ovárica y una disminución de fluctuaciones hormonales. El penúltimo paso ha sido el desarrollo de la pauta prolongada.

Esta última pauta – prolongada- elimina el intervalo libre de hormonas y minimiza el riesgo de embarazo: la paciente toma pastillas durante muchas semanas sin descansar y cuando descansa, lo hace menos de 7 días. Cuanto más largo es el periodo de toma de AHO y más corto el periodo de descanso, menor es el riesgo de embarazo. ¡No olvidemos que con la pauta clásica 21/7 se ha comunicado un 9% de olvidos durante el primera año de toma! Además de ser más segura como anticonceptivo, la pauta prolongada reduce los dolores de cabeza, los cambios de humor, el síndrome premenstrual y la anemia por reglas copiosas. No existe evidencia de que los regímenes prolongados conlleven riesgos adicionales o diferentes a los conocidos en las pautas cíclicas. Sin embargo, al principio del tratamiento prolongado, las mujeres tienen más manchados y sangrados no programados; estos manchados disminuyen con el paso del tiempo. Durante muchos años, la supresión de la regla con pautas prolongadas ha sido utilizada por los ginecólogos para tratar ciertas patologías – endometriosis, dolor menstrual, jaquecas menstruales,…-.

En España sigue siendo muy frecuente la pauta 21/7 pero la pauta 24/4 va ganando terreno entre las usuarias. En Estados Unidos se han aprobado varios tratamientos con AHO que contemplan sólo 4 reglas al año. En la Unión Europea no existe ningún preparado autorizado para esta indicación.

Todavía existe una pauta más “moderna”, la PAUTA PROLONGADA FLEXIBLE. Dura 124 días. La paciente puede tomar AHO entre 24 y 120 días; no debe tomar menos de 24 días ni más de 120. La fase “flexible” comprende desde el día 24º al día 120º. Es la paciente la que decide cuando descansa durante 4 días. Se recomienda descansar cuando se presenta un sangrado irregular de al menos 3 días, cuando acabe los 120 días de tratamiento o en cualquier momento entre los días 24º y 120º cuando lo desee. Esta pauta exige que las pacientes comprendan muy bien el tratamiento y estén en contacto con sus ginecólogos.

Conclusiones

Al ser el uso rutinario de ciclos prolongados de AHO relativamente reciente y al chocar con lo que hemos venido escuchando durante años sobre la importancia del sangrado menstrual, existen muchas preguntas sobre estas nuevas pautas. Numerosos estudios demuestran que las pautas continuas son seguras y efectivas. Reducen los episodios de sangrado menstrual, los síntomas premenstruales y las reglas dolorosas. Sin embargo, las mujeres tienen más manchados y sangrados no programados con estas pautas aunque disminuyen con el paso del tiempo. No existe constancia de que estas pautas alteren el riesgo de desarrollar un cáncer – mama, útero-, la fertilidad ni el riesgo cardiovascular. Reducir el número de reglas facilita la vida de muchas mujeres. ¿Estamos dejando atrás el concepto de planificación familiar y entrando en la era de la planificación menstrual?

Dr. Antón Millet • Ginecólogo en Clínica Millet

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¿Debería haber llevado Carolina Bescansa a su bebé al Congreso?

Sin duda una de las imágenes que más ha impactado esta semana, en el marco de la incertidumbre política y los desafíos independentistas en los que vive este país, es la de la diputada Carolina Bescansa acudiendo al Congreso con su bebé de 5 meses al que además, se ha atrevido a amamantar en público ¡Con los que nos gusta una buena polémica, nos lo han puesto en bandeja!

He podido escuchar comentarios de todo tipo al respecto, muchos apoyando a la diputada y ensalzando su gesto y otros, casi más numerosos, reprochando su actitud con argumentos totalmente despectivos. Muchos la han acusado de utilizar la maternidad con un fin político, cosa que a mí, particularmente, no me sorprende. La clase política de este país ha utilizado para su beneficio y como slogan publicitario la educación, la sanidad, la pobreza infantil,… así que no entiendo cómo la gente se extraña de que se use también la maternidad. Es curioso, porque cuando se trata de una actriz o de una cantante que reaparece a los pocos días de dar a luz sin su bebé y “totalmente recuperada” tras su parto no nos inmutamos. También nos parece de lo más normal que otras compañeras de profesión de la diputada cómo Soraya Saénz de Santamaría, Carme Chacón o Susana Díaz, renuncien a parte de su ya de por sí exigua baja por maternidad para volver cuanto antes a su actividad.

Ante todo esto, la pregunta que yo me hago es ¿debería haber llevado Carolina Bescansa a su bebé al Congreso? Para mí la respuesta es clara y rotunda: NO

Si Carolina hubiera vivido en otro país, algo más al norte de Europa para más señas, estaría en su casa con su bebé de cinco meses disfrutando de su crianza y tras un período de baja maternal considerable, remunerado y compartido con su pareja, cuando volviera al trabajo, su puesto, de igual categoría y prestigio la estaría esperando. Su hijo estaría escolarizado con todas las facilidades y ayudas para libros y material escolar. Además tendría flexibilidad absoluta para poder llevarlo al médico cuando fuera necesario. Con todo ello, probablemente se plantearía repetir maternidad y de esta manera aumentar las tasas de natalidad de su país.

Para hacernos un poco una idea de cómo está el mundo, según un informe de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) por ejemplo en Reino Unido disponen de 58 semanas de baja por maternidad, remuneradas hasta la semana 40. En Noruega las madres pueden disfrutar de 35 semanas remuneradas al 100% o 45 al 80%. En Finlandia la baja maternal es de 37 semanas y en Suecia de 58 semanas que se pueden repartir en los primeros 8 años del niño. Así a grandes rasgos, ya podemos observar la diferencia con nuestras escasas 16 semanas, pero si además añadimos que los permisos por paternidad en Noruega pueden alcanzar las 14 semanas, en Islandia los 40 días, en Suecia los 70 días y en Finlandia 54 días, las diferencias se hacen mucho más patentes.

La OIT también ha denunciado que en países como España, Lituania y Rumania se han detectado casos de presiones a las trabajadoras embarazadas o madres recientes para obligarlas a renunciar a su puesto.

Así pues, con el panorama social y económico de nuestro país ¿realmente en posible la conciliación de la vida laboral y la vida familiar? La respuesta es otra vez NO.

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva cómo mecanismo para aumentar la salud de la población mundial por sus beneficios tanto para la madre cómo para el niño. Al mismo tiempo, numerosos expertos que estudian los fenómenos del vínculo y el apego, destacan que el bebé debe pertenecer los primeros meses tras su nacimiento cerca de su madre para favorecer su desarrollo. El fenómeno de la exterogestación merece su propio artículo.

Con todo esto, sólo puedo darle las gracias a Carolina Bescansa porque, pese a que sigo creyendo que debería estar en casa con su bebé, ha hecho visible la reivindicación de muchas mujeres y sus parejas pero también de muchos profesionales que acompañamos a estas mujeres en sus embarazos y crianzas.

No seré yo quien ponga en tela de juicio la manera de criar de nadie. Me parece igual de respetable aquella madre que de manera consciente y voluntaria, decide renunciar a parte de su baja o llevar a su bebé a la guardería, pero sí he decir que Carolina Bescanse, ha puesto voz a muchas madres y gestos cómo estos o los de otras parlamentarias y personas públicas en el resto de Europa, pueden servir para que tengamos esa posibilidad de decidir sobre nuestra manera de criar.

Maria José Pau • Matrona en Clínica Millet Valencia

 

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Sobre el autor Antón Millet
Especialista en Obstetricia y Ginecología desde el año 2000. Trabaja en Hospital Clínico de Valencia desde 2002. Forma parte de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital Clínico de Valencia. Es director y ginecólogo en Clínica Millet - Clínica de la mujer, una clínica de salud para mujeres que integra el trabajo de varios especialistas: ginecólogos, pediatras, endocrinólogos, médicos estéticos, deportivos y psicólogos. EN ESTE BLOG DE SALUD TAMBIÉN PARTICIPAN: Maria José Pau, matrona. Ester Furnieles, matrona. María Calpe, psicóloga.